Un abismo marino, la tumba del viejo sumergible

Los especialistas sospechan que el buque, de 1985, sufrió una implosión, registrada por EEUU y un organismo de la ONU

Viernes, 24 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

pamplona- Nadie quería decirlo abiertamente, pero incluso algunos familiares se temían lo peor hace días. Después de una semana de intensa búsqueda, con 10 países implicados, no había ningún rastro del submarino. Los expertos insistían en que lo más llamativo de todo era que sus tripulantes no hubieran puesto en marcha ninguno de los múltiples protocolos de emergencia previstos. Nadie quería hablar abiertamente de explosión, pero estaba encima de la mesa porque era la única forma de explicar que se hubiera perdido todo contacto de forma repentina y que no hubiera dejado siquiera una boya o una bengala para avisar de que tenían problemas.

Se temía que la crisis del submarino, la peor que ha vivido Argentina y una de las más graves del mundo, sufriera una lenta agonía ante la ausencia total de noticias. Pero alguien puso una especie de punto final, aunque no será definitivo hasta que no se encuentren los restos del submarino. Los encargados de este triste cierre fueron los sensores colocados en el mar para detectar cualquier movimiento extraño, cualquier explosión, sobre todo por si pudiera tratarse de un ensayo nuclear no autorizado. Argentina no detectó nada raro en sus aguas, pero sí EEUU y un organismo dependiente de la ONU, la Organización del Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares, con sede en Viena.

Según la Armada, podría tratarse de una implosión, y por eso tendría sentido que en todo este tiempo no haya aparecido ningún trozo del submarino, un buque de 1985, que había sido renovado para darle más años de vida, pese al enorme dispositivo aéreo y marítimo desplegado. El portavoz de la Armada, Enrique Balbi, ofreció una información aún más inquietante de la zona donde se detectó la explosión: “Está a 430 kilómetros del punto más cercano de la costa del Golfo San Jorge y en un radio de 125 kilómetros. Está muy cerca del talud, hay muchas variedades de profundidad, va desde los 200 metros hasta 3.000 metros”. Esto es, el submarino, que aún no ha sido localizado, podría estar en un abismo marino.

25 barcos y 10 aviones de 10 países aún lo siguen buscando, pero ahora de una manera muy diferente, ante las escasas posibilidades de encontrar supervivientes. - D.N.