Música

948 Hervidero Cultural

Por Javier Escorzo - Sábado, 25 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

CONCIERTOS MIÉRCOLES &JUEVES 948 MERKATUA

Fecha: 15 Y 16/11/2017. Lugar: Zentral y antigua estación de autobuses. Incidencias: Estas son algunas de las actuaciones que se celebraron con motivo del 948 Merkatua. Fueron conciertos breves, de media hora cada uno, concebidos como un muestrario del extenso, variado y lleno de calidad panorama musical navarro.

Tras la brillante jornada de apertura, a cargo de Juantxo Skalari, Kutxi Romero, El Drogas y Gorka Urbizu (Berri Txarrak), el 948 Merkatua abrió sus puertas a un sinfín de actividades. La idea era crear un espacio para que los artistas mostrasen sus propuestas y pudieran conocerse, contactar e interactuar entre ellos. Además, el miércoles y el jueves se celebraron actuaciones simultáneas en tres escenarios (Zentral, antigua estación de autobuses y Escuela de Música Joaquín Maya). Asistimos a algunas de ellas.

El miércoles abrió fuego Gussy junto a su hermano Jon. Fue un concierto de transición, pues estaba a pocos días de publicar su nuevo disco, Horizontes, del que interpretaron cuatro canciones que llevan su sello y calidad habituales. Le siguió La Chula Potra, que durante media hora repartió coces reivindicativas y feministas al ritmo de su rap (Rap Radical Vasco, lo llama ella). Por las rimas y las bases que utiliza, su estilo es el rap, pero por la actitud, lo suyo es el punk. Incluso sampleó las guitarras de Eskorbuto en una de sus canciones. De la sala Zentral saltamos a la antigua estación de autobuses, donde Amor de Tokyo ya desplegaba su propuesta. Se trata de una formación atípica (dúo de batería y teclados), cuya música, muy atmosférica y envolvente, cautivó al público que allí se congregaba. Tras ellos salieron los chicos de Atticus Finch, que cambiaron radicalmente de estilo. El suyo es un rock clásico, de guitarras salvajes y voz enérgica, con mucha actitud sobre las tablas. Estrenaban su excelente Arcadia feliz, el disco que acaban de publicar y que, esperemos, los mantendrá ocupados durante meses por los escenarios.

El jueves, en la antigua estación de autobuses, Rock Classical Trío ofreció una muestra de su exquisita propuesta, que fusiona la música clásica con los grandes himnos del rock’n’roll. Fue una delicia escuchar, por ejemplo, el Smells like tren spirit de Nirvana pasado por su filtro de teclado, violonchelo y voz. Cerca de allí, en la sala Zentral, The Icer Company desgranaba algunas canciones de esa fantástica ciudad imaginaria a la que dedican su disco Belurbe, que en directo suena más vigoroso que en el disco. Del euskera pasamos al inglés con Lazy Daisy Band, que nos llevaron de la mano por un instructivo y divertido viaje a través de las distintas músicas de raíz americana. El country, el folk y el bluegrass se mezclaron son maestría en sus canciones, entre las que destacó Working man blues, de Merle Haggard. Cedieron el testigo al trío Altxatu. Los de Lumbier siguen presentando su tercer álbum, Hegalen Indarraz Aitzina. Sigue llamando la atención lo conciso y efectivo de su propuesta;guitarra, bajo y batería, perfectamente conjuntadas en canciones como Errugabe o Ez duo nahi.

Esta solo una pequeña muestra de lo que aconteció, en lo que a música se refiere, en el 948 Merkatua, que a su vez fue una pequeña gota dentro del gran océano de la creación navarra.