Tierra Estella genera su energía

Sábado, 25 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Los asistentes al taller de energía fotovoltaica.

Los asistentes al taller de energía fotovoltaica. (Foto: c. solano)

Galería Noticia

Los asistentes al taller de energía fotovoltaica.

Sacarleel mayor rendimiento energético al sol que pega casi todos los días en los tejados o aprovechar los recursos leñeros de la Merindad para crear biomasa. Estas son dos formas que tiene la Merindad de generar su propia energía, una tendencia al alza que es más ecológica y más económica. Pero... ¿cómo hacerlo?

Dos talleres de Teder han analizado recientemente la situación actual y es que este sector está inmerso en continuos cambios normativos, además en el caso de la biomasa hay un interesante proyecto de Teder para crear un centro de transformación de astilla, de manera que los ayuntamientos generen y consuman su propia madera.

En lo referente a la energía solar fotovoltaica para obtener electricidad, el mensaje es claro “el autoconsumo energético es legal y es posible”. Y es que, como explica David Labeaga, del Punto Infoenergía de Teder existe la creencia errónea de que generar y consumir la propia energía es ilegal. “Lo habitual es producir fotovoltaica para autoconsumo y seguir conectado a la red, pero es posible incluso aislarse de la red”.

Javier Barricarte, de Kesma Electricidad explica que la fotovoltaica para autoconsumo está cogiendo fuerza por dos motivos fundamentales. Por un lado, la tecnología es mucho más barata que hace unos años y, por otro, la factura de la luz no deja de subir. “Este tipo de instalaciones es viable y por supuesto legal. Antes las amortizaciones de estas instalaciones se iban a los 14 años porque era más cara la tecnología, pero ahora están a partir de los siete”, indica. A esto hay que añadir la convocatoria de subvenciones que por ejemplo tanto el Gobierno de Navarra como Teder tienen. Estas ayudas en el caso de las entidades locales pueden llegar a ser de entre el 30 y el 70% de la inversión. De hecho, Oteiza y Villatuerta acaban de instalar en sus polideportivos estos sistemas para generar su propia electricidad.

Con unas leyes cambiantes es difícil saber qué ocurrirá a futuro pero ahora el sector está regulado, cosa que antes no, y todo apunta a leyes más permisivas de ahora en adelante, ya que por ejemplo la Unión Europea apuesta por este tipo de producción energética.

El debate que planea sobre todo este sistema es el llamado Impuesto al sol, que se cobra cuando el que produce la energía sigue conectado a la red eléctrica para coger electricidad cuando su consumo es mayor que su producción. Desde Teder aclaran algunos términos. “Las instalaciones de menos de 10 kW, que son las de las viviendas o pequeñas edificaciones, no tienen impuestos y las que son entre 10 kW y 100 kW teóricamente tienen que pagar un porcentaje por lo que generan pero la realidad es que no se está cobrando”.

Otro aspecto que hay que tener en cuenta y que está en el centro del debate es qué hacer con la electricidad que se genera y no consume. Así hay quien entiende que cuando un usuario genera más de lo que necesita, debería poder verterlo a la red y que de alguna manera se hiciera un ajuste económico entre lo que vierte y lo que demanda cuando él no tiene electricidad. Esto parece muy lejano y es que actualmente los usuarios de menos de 10 kW pueden verter a la red pero regalando la energía y los de más de esa potencia lo tienen incluso prohibido.

Así, ante un futuro que parece más halagüeño en el ámbito legal, la energía fotovoltaica está cogiendo impulso. En el taller se expusieron varios ejemplos de instalaciones en polideportivos, viviendas unifamiliares, empresas e incluso en un regadío.