HELVETIA ANAITASUNA 26-21 BUDAKALASZ

El Helvetia no especula

RONDA PREVIA | LOS DE JUANTO VUELVEN A VENCER AL BUDAKALASZ y se meten en la fase de grupos

Iñaki Porto - Domingo, 26 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Ander Adarraga se dispone a tirar a portería.

Ander Adarraga se dispone a tirar a portería. (IÑAKI PORTO)

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Ander Adarraga se dispone a tirar a portería.

Helvetia Anaitasuna 26

Budakalasz 21

HELVETIA ANAITASUNA (12+14): Nordlander;Gastón (1), Bazán, Mota (2p), Chocarro (1), Oswaldo Guimaraes (2), Nantes (3) -siete inicial-, Sergei (ps), Etxeberria (3), Adarraga (1), Ceretta (6), Goñi (2), Aguirrezabalaga (1), Balenciaga (1), Ugarte (2) y Barricart (1p).

BUDAKALASZ Vaczi;Fekete (3), Nagy (1p), Toth (3), Reznicek (2), Mazak (2), Koncz (6) -siete inicial-, Tamasi (ps), Czina, Nemes (2), Leimeter, Sutka (2) y Sinkovics.

Marcador cada cinco minutos 1-2, 4-5, 8-8, 8-9, 9-11, 12-12 (descanso). 14-13, 17-13, 18-15, 20-16, 22-19, 26-21 (final).

Árbitro Daniel Krause Kjaer y Nicklas Mark Pedersen (Suiza). Excluyeron dos minutos a Barricart, Aguirrezabalaga y Oswaldo (2), del Anaitasuna, y a Nagy (2) y Reznicek, del Budakalasz.

Estadio Pabellón Anaitasuna, ante unos 2.100 espectadores.Iñaki Sevillano

PAMPLONA- El Helvetia Anaitasuna no especula. A pesar de contar con una renta notable del partido de ida (ocho goles), a pesar de jugar en la Catedral, donde rara vez tropiezan, los jugadores de Juanto Apezetxea no dieron lugar a medias tintas y volvieron a vencer al Budakalasz húngaro, clasificándose para la fase de grupos de la Copa EHF por tercera vez en su historia.

No es noticia que el Helvetia está rayando el sobresaliente en este comienzo de temporada. Mal acostumbra a propios y extraños, pero la búsqueda insaciable del triunfo puede tener una doble cara. El ansia de competitividad aceleró las ideas del conjunto navarro en la primera parte. La necesidad de poso, la virtud de saber leer las pautas de una dinámica favorable, faltó ayer entre los hombres de Juanto.

Una vez abortada la salida en tromba de los húngaros -la mayor baza visitante en busca de recortar diferencias- gracias a un extraordinario Norlander, la precipitación en las jugadas ofensivas no cesó. Chocarro reclamaba calma, pero su buena intuición quedó ahogada entre posesiones malgastadas que daban vida al Budakalasz. Perfecto ejemplo fueron los dos ataques seguidos de los que dispuso el Helvetia con 8-8 y que se fueron al limbo por pérdidas absurdas.

El descanso, como ya es habitual este año, disipó los malos augurios. El Anaitasuna se convenció de que debía alargar cada posesión, ya que el reloj, recurso inutilizado en los primeros 30 minutos, asfixiaba y mucho a los de Budapest. Además, los lanzamientos entraban y Norlander se empañaba en mantener vivo su particular show de paradas, por lo que los parciales a favor fueron cada vez mayores.

Juanto se permitió, incluso, regalar minutos a Iñigo Barricart. El de Pamplona se encargo de incrementar la distancia hasta los cinco goles para total desesperación húngara que, visiblemente enrabietados con ellos mismos, con la superioridad rival y con la inevitable eliminación europea, optaron desde entonces y hasta firmar su derrota por abroncar un nuevo éxito del Helvetia Anaitasuna que sigue subido en la ola.