LOS enormes LIENZOS, colocados LAS ESCALERAS

Los murales que flanquearon la pantalla del cine Príncipe de Viana decoran ahora el Condestable

Las vistosas pinturas, obra del madrileño Eduardo Santonja Rosales, han sido donadas al Ayuntamiento de Pamplona

D.N. - Lunes, 27 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 14:32h

Imagen de las pinturas.

Imagen de las pinturas.

Galería Noticia

Imagen de las pinturas.Imagen de las pinturas.Imagen de las pinturas.Imagen de las pinturas.
  • Flecha Ver anterior
  • Flecha Ver siguiente

PAMPLONA. Las dos pinturas murales que flanquearon la pantalla del antiguo Cinema Príncipe de Viana decoran desde hoy las escaleras del Palacio del Condestable. Son dos enormes lienzos de 5,74 metros de altura por 2,48 de anchura cada uno, con escenas de la vida cotidiana del príncipe, que durante más de seis décadas han acompañado a los espectadores pamploneses en la sala de cine, y que a partir de ahora lo harán en el centro cívico del Casco Antiguo de la ciudad.

La Comisión de Asuntos Ciudadanos del Ayuntamiento de Pamplona ha visitado en su sesión de hoy el Condestable para conocer esta nueva decoración de las escalinatas. Los murales han sido donados por la empresa propietaria del Cine SAIDE al Ayuntamiento de Pamplona, que ha colocado los lienzos en la caja de la escalera principal, en el acceso desde el patio hacia la primera planta. Las dos pinturas datan de 1940 y son obra del pintor Eduardo Santonja Rosales. Una de ellas representa un banquete real en un escenario palaciego con un pórtico abierto al paisaje natural, y la segunda, un cortejo de damas y caballeros (quizá una escena de caza) con el Castillo de Olite al fondo.

Pinturas para la sala más grande

En 1938 la empresa SAIDE compró un solar en la calle García Castañón de Pamplona y construyó un cine que se inauguró en junio de 1940: el Cinema Príncipe de Viana, obra del arquitecto José Yárnoz. El Príncipe de Viana ofrecía la pantalla más grande de todas las existentes hasta entonces y un aforo de 700 personas en sala, 1.200 en total, contando las butacas de palco y el gallinero o anfiteatro. En las paredes junto a la pantalla, se dispusieron las dos pinturas murales.

Estas pinturas son características de un estilo personal cálido y amable dentro de los cánones definidos en el art decó por las líneas aristadas, el geometrismo y el refinamiento elegante de sus figuras. En el año 2005, ante el inminente cierre del cine Príncipe de Viana, la empresa propietaria del cine, SAIDE, ofreció las pinturas al Ayuntamiento de Pamplona, que ante la alta calidad y el valor patrimonial que presentaban, aceptó la donación y se hizo cargo de los trabajos necesarios para retirar las obras del muro y su almacenaje en condiciones adecuadas de conservación, a través de la empresa de restauración La Catedral. Los lienzos fueron protegidos con papel japonés, enrollados en un cilindro de 60 centímetros de diámetro y 290 de largo, y envueltos en un plástico negro, y fueron depositados en un almacén de arte municipal.

En 2016 se plantea la recuperación de estas pinturas, la revisión de su estado y el estudio de ubicaciones idóneas para su muestra. Las pinturas se encontraban en buen estado de conservación y sólo necesitaban la limpieza y eliminación del papel japonés que las protegía. Es entonces cuando se estudia la posible exhibición de estas piezas murales en los altos vanos vacíos que ofrecen los huecos de la escalera principal de acceso entre la planta baja y la primera del Condestable.

De esta manera, además de recuperar el patrimonio de la ciudad, se apuntala el Palacio del Condestable como espacio cultural de referencia para el Casco Antiguo de Pamplona.

Eduardo Santonja Rosales

El autor de las pinturas murales es Eduardo Santonja Rosales (Madrid, 1900-1966), nieto del destacado pintor romántico Eduardo Rosales e hijo también de la pintora Carlota Rosales y del músico y compositor Eduardo Santonja. Fue un prolífico pintor, dibujante (ilustrador y cartelista) y muralista formado en la Escuela de San Fernando en Madrid. En 1925 obtuvo la Medalla de Plata en la prestigiosa Exposición Internacional de artes decorativas e industriales modernas celebrada en París, a partir de la cual se difundió el término art decó como definidor de unas tendencias estéticas basadas en la esencialidad, el geometrismo, la modernidad y el diseño sofisticado.

En la década de 1930, Eduardo Santonja se dedicó por completo a la ilustración y al dibujo, realizando múltiples ilustraciones destinadas a las portadas de las más prestigiosas revistas ilustradas del momento, como Blanco y Negro o La Esfera, convirtiéndose en un reconocido referente de la ilustración y recibiendo en 1938 la Medalla de Oro Publicitaria concedida por la Unión de Dibujantes Españoles.

Su vinculación con la causa republicana durante la guerra civil afectó temporalmente a su desarrollo artístico pero la calidad de sus trabajos hizo que pronto pudiera desarrollar importantes proyectos de pintura mural aplicada a decorar nuevos edificios como es el caso, en 1940, del Cine Príncipe de Viana de Pamplona.