Música

Fin de un viaje infinito

Por Javier Escorzo - Martes, 28 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

CONCIERTO de bocanada

Fecha: 18/11/2017. Lugar: Zentral. Incidencias: Bocanada ofrecía el último concierto de la gira Libres, y la despedían en casa. Sala llena de público muy fan, cantando y botando desde la primera canción hasta la última.

no importa cuál sea su estilo favorito: rock, soul, heavy, jazz, flamenco, indie, cantos gregorianos o afro beat. Es más, ni siquiera es necesario que a ustedes le guste la música. Si me permiten el consejo, vayan a un concierto de Bocanada. Deléitense con la pasión que este cuarteto, oriundo de Berriozar, imprime a cada una de sus actuaciones. Disfruten viéndoles disfrutar y tendrán aseguradas dos horas de diversión. Si además la cita es como la del sábado pasado, con un concierto en su tierra, con una sala como la Zentral llena hasta la bandera y con la banda rodada después de muchos meses en la carretera, el éxito está asegurado, tanto para los miembros de Bocanada, como para todos y cada uno de los asistentes.

Era, de hecho, el último concierto de la extensa gira que les ha tenido ocupados viajando por todo el país desde que, a principios de año, publicaron su último y muy recomendable trabajo, Libres (que, como no podía ser de otra manera, salió con El Dromedario Records). Se subieron al escenario como cuatro albañiles se suben a su andamio, dispuestos a dejarse la piel, con confianza en sí mismos, pero también con humildad. “Nunca habíamos metido tanta gente en una sala”, dijo Martín, voz de trueno y figura huracanada, al ver la gran cantidad de público que allí se congregaba. Pero no se amilanaron ante la novedad. Bastaron unos pocos segundos de Mi madriguera (de su segundo álbum, Agua y barro) para comprobar que la noche iba a ser intensa. Los instrumentos sonaban perfectamente acompasados, formando una inexpugnable muralla sonora por encima de la que Martín derramaba su poesía ardiente mientras se movía nervioso sobre el escenario (no paró quieto en toda la noche). Como si quisieran que el público entrase primero en calor, dieron al principio un repaso a temas de toda su discografía (El voladero, Como los ratones, Huele a muerto o Aguantando el chaparrón).

“¿Habéis escuchado el último disco? Porque lo vamos a tocar entero”. La frase de Martín no sonó como una amenaza, porque allí todas las canciones, las nuevas y las viejas, eran igualmente bien recibidas. Entre las más aplaudidas de las recientes estuvieron Solo humo, Más animal, De raíz o 60 lunas. No podía faltar a la cita Kutxi Romero, que cantó junto a su hermano Río, como ya hiciera en el debut de Bocanada, Caballos de rienda suelta. No fue el único amigo que se subió al escenario;también lo hicieron Txarly y Abel, antiguos miembros de la banda que por circunstancias se bajaron del tren en diferentes momentos. Imaginen cómo sonaron Que me arranquen el pellejo y Solo pero vivo con los seis músicos sobre las tablas. Dejaron tres clásicos para el final: Mala hierba, Tu nombre se escribe con sangre y Campo a través. Esta última fue la más aclamada de la noche y, por lo tanto, un cierre inmejorable. Habían dicho al comenzar que era la primera vez que metían tanta gente en un concierto. Seguro que no será la última.