La apuesta de Estella y Lodosa por la biomasa refuerza el centro de la astilla

Los informes jurídicos y administrativos ven factible una sociedad para transformar la madera

Cristina Solano - Martes, 28 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

La caldera se pondrá en el albergue de Estella y se pasarán tubos por la calle.

La caldera se pondrá en el albergue de Estella y se pasarán tubos por la calle. (J.A.)

Galería Noticia

La caldera se pondrá en el albergue de Estella y se pasarán tubos por la calle.

estella-lizarra- Los proyectos que tienen entre manos los ayuntamientos de Estella y Lodosa y que consisten en utilizar calefacción de biomasa para varios edificios públicos suponen un empuje importantísimo para el centro de transformación de astilla que Teder estudia implantar en la Merindad.

Este proyecto consiste en que sean las localidades de la Merindad las que se autoabastezcan de biomasa, utilizando los recursos existentes en la zona y que se calculan en 35.085 toneladas de materia seca al año. Así, recientemente Teder ha recibido el visto bueno desde el ámbito jurídico y administrativo, y es que antes de lanzar el proyecto la asociación quería asegurarse de que es factible y legal crearlo. Lo que han reflejado esos estudios es que lo más adecuado es la creación de una sociedad pública de gestión que sea quien se encargue de cortar y recibir la madera, transformarla y distribuirla.

Con el sí desde estos dos ámbitos, ahora Teder se encuentra hablando con los ayuntamientos para conocer quiénes estarían dispuestos a participar en este proyecto y conocer así la viabilidad del mismo. Como explica Cristina Roa, de Teder, dentro de la Merindad hay diferentes tipos de localidades en cuanto a posible generación y consumo de esta madera. “Están las localidades que tienen mucha madera y necesitarían poca;las que aportarían lo mismo que después requerirían una vez transformada en astilla;las que tienen poco y necesitarían más y las que no tienen madera pero sí están dispuestas a implantar sistemas de biomasa”, señala.

Son muchos los beneficios de implantar este tipo de calderas, como informa Roa. “Mejora la actividad forestal, crea empleo, es un nuevo modelo de transición energética en la comarca y optimiza los costes, entre otros”, señala esta responsable de Teder.

biomasaLos proyectos de Estella y Lodosa pasan por instalar una caldera de biomasa en un edificio público y suministrar desde ahí a otros aledaños. Por ejemplo, en el caso de Estella los estudios plantean que se ubique en el albergue de peregrinos, al comienzo de la calle La Rúa, y se abastezca también al museo del Carlismo, casa de cultura Fray Diego, el edificio que se está rehabilitando ahora y que albergará la oficina de turismo y otros usos culturales y el museo Gustavo de Maeztu.

El alcalde, Koldo Leoz, explicó que la idea comenzó en uno de ellos y que poco a poco se fue extendiendo al resto. “Estamos con la rehabilitación del antiguo ayuntamiento y lo planteamos para ahí, pero después vimos que a muy pocos metros teníamos el museo y decidimos valorar el que se pudiera usar la misma caldera. Mirando esa calle hacia abajo están los otros tres edificios y lo que era una idea concreta se convirtió en un proyecto importante, que además es viable”. Leoz explica que actualmente esos edificios tienen un gasto anual en calefacción de 34.000 euros y que siendo de biomasa serían 15.000. Además, sólo habría que pagar el mantenimiento de una caldera en lugar de las cinco actuales.

Lo que ocurre en Lodosa es algo similar, tal y como explica David Gordejuela, de Nasei Ingeniería. Este detalló que se pretende crear una red de calefacción urbana con biomasa que abastezca al colegio, al polideportivo, a las piscinas, a la residencia y al nuevo centro de salud. Esto en una primera fase y es que a futuro el Ayuntamiento se plantea ofrecerlo a las comunidades de vecinos. De esta forma el Ayuntamiento pasaría de pagar 75.000 euros a 18.000. En este caso, la central de biomasa se instalaría cerca del campo de fútbol.

Estos dos proyectos cuentan también con una gran ventaja y es que las dos zonas en las que hay que meter tubería para poder llevar el calor están incluidas en el Plan de Inversiones Locales. Es decir, en las dos se van a abrir las calles para mejorar las redes y los ayuntamientos van a aprovechar para implantar este nuevo sistema de calefacción.