La Policía comunitaria se amplía a rochapea y buztintxuri tras el éxito del plan piloto

La unidad realiza 2.012 actuaciones en nueve meses en San Jorge, San Juan y Etxabakoitz

Kepa García Javier Bergasa - Martes, 28 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

De izquierda a derecha, el subinspector Martínez, la edil Itziar Gómez, el director del área Xabier Ibáñez y el cabo Castro.

De izquierda a derecha, el subinspector Martínez, la edil Itziar Gómez, el director del área Xabier Ibáñez y el cabo Castro.

Galería Noticia

De izquierda a derecha, el subinspector Martínez, la edil Itziar Gómez, el director del área Xabier Ibáñez y el cabo Castro.

pamplona- Tras la experiencia piloto puesta en marcha por la Policía Municipal en los barrios de San Jorge, Etxabakoitz y San Juan-Mendebaldea-Ermitagaña, el área de Seguridad Ciudadana y Convivencia va a extender el servicio de la Policía Comunitaria a Buztintxuri y Rochapea a la vista de los resultados obtenidos y de la aceptación ciudadana al proyecto. Durante los 9 meses que la unidad lleva operativa, se han realizado 2.012 intervenciones, en su mayoría asuntos vecinales sin demasiada relevancia policial pero de considerable repercusión social, lo que ha permitido a los agentes destinados en cada uno de los barrios convertirse en referentes de primera magnitud para sus respectivos vecindarios.

Cuatro de ellos -el subinspeRicardo Martínez, el cabo Juan Antonio Castro y los agentes Carlos Arnedo y Jon Zamora- estuvieron ayer presentes en una rueda de prensa junto a la concejal delegada Itziar Gómez y el director del área Xabier Ibáñez convocada para dar a conocer la decisión de ampliar la unidad a otros dos barrios.

La creación de la Policía Comunitaria, como recordó la edil de Geroa Bai, forma parte de los principios que el cuatripartito puso en marcha para la reforma de la Policía Municipal. Los principios de cercanía, contacto directo y servicios público que recogía el acuerdo programático, según expuso Itziar Gómez, se corresponden a la perfección con los fundamentos que dieron origen a esta unidad.

cada barrio, su policíaFrente al antiguo concepto del policía de enlace, una figura más administrativa que operativa, la actual Policía Comunitaria aboga por recuperar el concepto de proximidad. Para ello se designa a uno o dos agentes en exclusiva a cada zona, donde diariamente cumplen su horario y tarea asignada.

Esos policías recogen demandas y peticiones de los propios vecinos y suman las que detectan en su propio patrullaje por las calles para darles una solución, bien sea a través de la mediación o la actuación directa para remediar el problema, bien sea derivándolas a otras áreas municipales.

Con el fin de darse a conocer y ganarse la confianza vecinal, los agentes han contactado durante los pasados meses con las diferentes asociaciones de los barrios, así como con el tejido comercial e institucional, y han participado activamente en los distintos foros vecinales organizados por el Ayuntamiento.

Una de las cuestiones en las que se ha trabajado en esta primera fase ha sido la de intentar habilitar cauces para la mediación entre particulares, tomando como referencia experiencias de otros cuerpos como la Policía Municipal de Villarreal, por ejemplo, donde se ha intentado dar solución, a través de la mediación, a problemáticas vecinales de difícil solución hasta la fecha.

En estos 9 meses de experiencia piloto se ha conseguido dar solución a diversos problemas vecinales, evitando continuas denuncias cruzadas entre las partes, llegando en alguna ocasión a alcanzar acuerdos, verbales en su mayoría y firmado en uno de los casos.

También se ha trabajado en la elaboración de protocolos y metodologías para el desarrollo de esta labor y se ha explorado la posibilidad de habilitar cauces para la mediación entre particulares, cuestiones que serán implementadas en una segunda fase.

expertos y comprometidosTodos los agentes adscritos a la unidad cuentan con una dilatada experiencia profesional y personal, un factor que se tuvo muy en cuenta a la hora de seleccionar a las personas que debían poner en marcha este plan piloto y que también será decisivo para las futuras incorporaciones.

Cuentan que cada barrio es particular y que deben adaptarse a su idiosincrasia y tejido social. Es por esta razón que algunos agentes, como el cabo Castro, lleva el uniforme en su quehacer diario por indicación expresa de los propios vecinos de San Jorge, mientras que el agente Zamora lo hace de paisano por la misma razón en Etxabakoitz.

Gracias al trabajo del grupo, la sensación de seguridad ha aumentado en las zonas de actuación y los colectivos disponen de un canal directo para plantear las iniciativas que deseen realizar, lo que suele venir muy bien cuando se organizan actividades en la calle o las fiestas de los barrios. Atrás van quedando las reticencias que unos pocos mostraron ante este nuevo actor que se deja ver a diario por el barrio y si por cualquier motivo los agentes no aparecen un día, los vecinos se lo echan en cara al siguiente.

Sus intervenciones han sido de lo más dispares. Desde labores de mediación entre vecinos por un problema de ruidos, hasta asuntos con el mobiliario urbano o relacionados con problemas de convivencia entre escolares.

Como comentó la concejal de Seguridad Ciudadana, la implicación de los agentes de la unidad ha resultado determinante en los resultados obtenidos, asumiendo la tarea policial incluso en sus días festivos, y en todos aquellos proyectos que se han puesto en marcha en los barrios para mejorar la vida diaria.

En San Jorge se han realizado más de 600 actuaciones, entre ellas 29 visitas a colegios, 166 visitas a farmacias, 29 a centros de salud y 6 a civivox y centros socioculturales. Asimismo, se ha colaborado con el proyecto Erdigune, se ha actuado en pisos y garajes para evitar ocupación ilegal de plazas y se ha respondido a requerimiento de colegios y asociaciones de otros barrios para diferentes cuestiones.

En San Juan, Ermitagaña y Mendebaldea la Policía Comunitaria ha llevado a cabo 65 visitas a colegios, 130 visitas a farmacias, 43 a centros de salud y 7 a los centros socioculturales. Más en concreto, se ha trabajado en un estudio sobre la utilización de bicicletas en la Ciudadela a determinadas horas a raíz de una denuncia, se ha localizado tráfico de estupefacientes a menores o se ha colaborado en el denominado Pacto por la Persona Mayor de San Juan.

Por lo que respecta a Etxabakoitz, desde la puesta en marcha del proyecto piloto a principios de este año, el Policía Comunitario ha realizado 9 visitas a colegios del barrio, 14 visitas a farmacias, 5 visitas al centro de salud y 2 a centros socioculturales. Entre otras acciones, se ha prestado apoyo a la Unidad de Barrio por la problemática surgida entre dos personas usuarias y se han detectado actividades sin licencia ni permiso a orillas del río Elorz y en el antiguo convento de la avenida de Aróstegui.

los apuntes

7 agentes. La futura estructura de la unidad estará formado por un subinspector, un cabo y cinco policías.

Antes una visita al año, ahora todos los días. La principal diferencia con el modelo antiguo es que la figura del Policía de Enlace visitaba una vez al año, o cuando era requerido, los centros del barrio asignados, mientras que la Policía Comunitaria realiza su trabajo íntegramente en el barrio asignado, salvo excepciones derivadas de necesidades operativas extraordinarias.

la cifra

793

San Juan-Mendebaldea-Ermitagaña es el barrio con más intervenciones, seguido de San Jorge (762) y Etxabakoitz (457)