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“Sabíamos que los árabes no lo aceptarían y esperábamos una guerra”

Israelíes y palestinos supervivientes recuerdan que la resolución derivó poco después en un conflicto armado

Miércoles, 29 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:32h

jerusalén- El judío Yitzhak Arad ya sabía aquel 29 de noviembre de 1947 que muchos se opondrían al mapa aprobado por la ONU en Nueva York para repartir Palestina;si para él permitió la creación del Estado de Israel en los meses siguientes, para cientos de miles supuso el vuelco de su hogar.

Mientras Arad recuerda los bailes de la gente en las calles de Palestina, el diplomático Shlomo Hilel presenciaba una deriva de manifestaciones árabes contra aquel plan. El palestino Abu Yusef solo tenía dos años, así que no supo hasta más tarde que aquellos días su padre lo envió con su familia a Al Azariya, hoy en Cisjordana, ante los rumores de coches bomba cerca de la Ciudad Vieja de Jerusalén.

El Plan de Partición intentó diseñar dos futuros Estados, y marcó directrices, como ciudadanía y derechos religiosos, con el fin de llevar a cabo un periodo de transición que pusiera fin al mandato británico de Palestina (1922-1948). Pero la crispación se extendió por los vecindarios. No se aplicó y las organizaciones paramilitares de judíos, como la Haganá en la que participaba Arad, y las milicias árabes, financiadas en un primer momento por la Liga Árabe que más tarde intervino directamente, intensificaron los combates.

La Organización Judía aceptó el plan, pese a que algunas corrientes del movimiento sionista consideraban la iniciativa insuficiente, mientras que fue rechazada por los palestinos y los países vecinos árabes.

“Sabíamos que no lo aceptarían y esperábamos una guerra. No sabemos qué habría ocurrido si los árabes no se hubieran opuesto. Quizá toda la historia sería diferente”, estima Arad, y constata que “la paz no ha llegado”.

Entre noviembre de 1947 y mayo de 1948, algunas propuestas de paz pidieron extender el mandato británico con el fin de alcanzar un acuerdo con los países árabes y los palestinos, que se negaban a la segmentación de una tierra con mayoría árabe.

La resolución permitió meses más tarde la creación de Israel, según sus palabras, “a expensas de los locales de la tierra que fueron desarraigados violentamente”, y provocó un éxodo de 750.000 palestinos tanto del mapa diseñado por la ONU como del territorio después conquistado por Israel tras la guerra de 1948 que hoy mantiene.

Tanto Abu Yusef como Yoel Freiman coinciden en el deterioro de la convivencia, que ya se manifestaba durante las primeras décadas del siglo XX, coincidiendo con las migraciones masivas de judíos, pese a que la región siempre congregó un crisol de religiones y etnias. Cuando Arad cumplía el 15 de mayo de 1948 una de las operaciones de Palmach, desde Tel Aviv a la Ciudad Santa, “en medio de disparos y luchas en una de las puertas de la ciudad amurallada escuchamos por la radio el discurso de David Ben Gurión proclamando el Estado de Israel”. Los países árabes intervinieron con sus ejércitos y estalló una guerra a raíz de la histórica resolución, apoyada por 33 países hace setenta años, que pretendió poner fin a la llamada cuestión de Palestina. - Laura Fernández

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