vecinos

Motosierra para animar Ezkaba en Berriozar

Mikel Lasarte ha esculpido 34 tallas de madera en un itinerario de dos kilómetros por el monte que parte de Mendialdea y regresa por el Pueblo Viejo

Mikel Bernués / Oskar Montero - Miércoles, 29 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:32h

El escultor Mikel Lasarte junto a un oso que llama al cuidado de la tierra, una de las 34 tallas de madera que ha tallado con su motosierra en Berriozar.

El escultor Mikel Lasarte junto a un oso que llama al cuidado de la tierra, una de las 34 tallas de madera que ha tallado con su motosierra en Berriozar. (Oskar Montero)

Galería Noticia

El escultor Mikel Lasarte junto a un oso que llama al cuidado de la tierra, una de las 34 tallas de madera que ha tallado con su motosierra en Berriozar.

“Hay 34 tallas relacionadas con la mitología, naturaleza, educación ambiental, memoria histórica e idiosincrasia de Berriozar”

berriozar- Allá por el siglo XVI los vecinos de Berriozar que alcanzaban la mayoría de edad, o las gentes que venían de otras tierras, hacían un juramento en defensa de su monte: no podían cortar “por pie ni por rama” ningún árbol ni permitir que otro lo hiciese.

500 años después la motosierra de Mikel Lasarte se ha saltado a la torera la parte de “no cortar”, con la complicidad del Ayuntamiento y en especial del jefe de Servicios Múltiples José Manuel Goldarazena, Txato. Pero lo ha hecho con árboles deteriorados o que habían cumplido su ciclo de crecimiento. “El impacto ambiental ha sido mínimo”, dice el dueño del instrumento, que en esencia también ha cumplido con el antiguo juramento. Las 34 tallas que salpican desde ya un itinerario de dos kilómetros (parte desde Mendialdea y regresa por el Pueblo Viejo) son un canto a la naturaleza. Una defensa del monte. Una simpática invitación a redescubrir Ezkaba y pasear por este enclave natural pegado a la ciudad.

“Se han colocado con una intencionalidad;acercar la naturaleza a la población y las distintas problemáticas ambientales”, explica Lasarte sobre sus tallas. “El recorrido parte del colegio y tiene recursos educativos para que el alumnado pueda trabajar temas de mitología, educación ambiental, naturaleza o la historia de Berriozar”, añade este escultor de Azpirotz, de familia de carpinteros y labradores. A él le iba la madera, hace siete años probó a darle forma a lo bruto, con motosierra, “y me enganchó”, confiesa. “Te permite trabajar más rápido, y de forma bastante precisa. Aquí el estilo es rústico, pero también hemos trabajado el detalle. El 99% está hecho a motosierra, y hay algún pequeño retoque con herramienta más pequeña”, argumenta.

A Lasarte, coordinador de la granja escuela de la Fundación Ilundáin (con la que el Ayuntamiento ha firmado el convenio y cuyos alumnos han colaborado en el proyecto) ya le ha tocado tirar de motosierra en algún parque infantil de Mutilva, Arre o en la playa de Oricáin. También ha hecho talla de árboles secos y es responsable del exitoso Bosque Animado de Ilundáin, en el Valle de Aranguren, con más de 20 tallas que hoy día sigue retocando.

el itinerario en berriozarUn dragón cuyo cuello nace del mismo tronco de un árbol da la bienvenida al paseo. “Es el rugido de la naturaleza, que reclama su espacio”, cuenta Mikel. “En total hay un conjunto de 34 tallas relacionadas con la mitología, naturaleza, educación ambiental, memoria histórica e historia e idiosincrasia de Berriozar”, concreta sobre un sendero que se inaugura oficialmente el 16 de diciembre con salida desde el Aula de Naturaleza (11.00 horas).

“Conforme vamos subiendo, he tallado varios duendes que salen de los troncos o están escondidos. Desde el colegio nos demandaron figuras mitológicas, y el galtzagorri tiene su importancia”, explica. El paseante se topa con varias setas animadas (con escaleras, ventanas, puertas y accesos), un búho, un conejo y más mitología: la Lamia, Mari y el señor del bosque Basajaun.

A partir de ahí, la madera habla directamente de Berriozar. “Un tótem trata de reflejar lo que es Berriozar, con mucha vida y alegría”, dice Lasarte. La escultura recoge detalles de algo tan tradicional como el cordero (presente en el escudo de la localidad) o el cereal. Si de tradición se trata, el grupo Marea, representado en este tótem con una guitarra eléctrica de la que se escapan varias notas musicales, tampoco podía faltar.

Los mayordomos, la reunión de los jóvenes del pueblo en torno al nogal de Motxogorri para preparar las fiestas, el poblado de los ocho fuegos (primera referencia histórica de Berriozar) o una figura en memoria de los cinco fusilados en el paraje de la Esparzeta completan las referencias al lugar. Una colmena, ardillas, águilas o un oso que pide que cuidemos la tierra porque es nuestra casa, nutren el paseo de vida animal, y al final surge un gallo “que de alguna forma llama al despertar de la sociedad, y una pluma para que reescribamos nuestra historia de una manera más acorde al medio ambiente”, finaliza.

semilla de pello uharteGoldarazena, autor intelectual de “la pedrada” de llenar el monte de figuras (“solo hemos copiado lo que hacen en otros sitios”, se justifica), explica el significado de la talla más especial, la que da nombre al sendero: Hazitxo, una pequeña semilla como homenaje a Pello Uharte, profesor fallecido este año muy involucrado con Berriozar. “Es en su honor. Esa semillita representa una forma de hacer crecer la cultura y la educación en el pueblo”.