La economía social, motor de crecimiento en la UE

Por Mikel Irujo Amezaga - Jueves, 30 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

La economía social emplea a más de 11 millones de trabajadores en la UE, lo que representa el 6% del empleo total. Agrupa entidades con un régimen jurídico específico (cooperativas, fundaciones, asociaciones y mutuas), muchas de las cuales son también empresas sociales según las características mencionadas, y empresas sociales en forma de sociedad privada o de sociedad anónima tradicional. Según los cálculos de un estudio realizado en 2009, el porcentaje de la población activa dedicado al emprendimiento social es del 4,1% en Bélgica, el 7,5% en Finlandia, el 3,1 % en Francia, el 3,3 % en Italia, el 5,4 % en Eslovenia y el 5,7 % en el Reino Unido. En consecuencia, alrededor de una de cada cuatro empresas creadas en Europa sería una empresa social, cifra que se eleva a una de cada tres en Bélgica, Finlandia y Francia. Estas empresas son con frecuencia más productivas y competitivas de lo que se cree, debido al muy fuerte compromiso personal de sus empleados y al hecho de que ofrecen mejores condiciones de trabajo.

En Navarra estamos por encima del promedio europeo, puesto que existen un total de 1.064 empresas de este ámbito, que facturan anualmente unos dos mil millones de euros y que emplean a cerca de 17 mil personas, es decir, más de un 7% de nuestra población activa. A todo ello hay que sumar más de 28.000 asociados y voluntarios ligados a empresas u organizaciones de dicho sector. No solo esto. En Navarra y toda Europa, las empresas sociales han resistido de manera mucho más sólida los embates de la crisis económica, siendo uno de los pocos sectores que creó empleo incluso en los años más oscuros.

La Comisión Europea declaró hace años prioritario el desarrollo de políticas de impulso a la economía social. Por ello, la UE ha aprobado una serie de medidas como, por ejemplo, la Small Business Act, la elaboración de una Guía de Innovación Social o la Comunicación sobre Iniciativa en favor del emprendimiento social;Construir un ecosistema para promover las empresas sociales en el centro de la economía y la innovación sociales (COM/2011/0682 final). Esta última incluye una serie de iniciativas o medidas clave a desarrollar por la UE, que ha constituido una hoja de ruta, con tres objetivos claros: facilitar la financiación de las empresas sociales, incrementar la visibilidad del emprendimiento social y mejorar el contexto jurídico. El debate se centra en considerar o no suficientes estas medidas, porque lo cierto es que poco se ha hecho en cuanto al último objetivo, y la UE aún tiene pendiente la creación de una línea de apoyo y financiación para las empresas y colectivos de economía social.

Debemos destacar también los valores intrínsecos a este sector, donde la persona es el objetivo, por encima del capital. Esto se plasma en una participación activa de los trabajadores en las grandes decisiones de la empresa, lo que en cierto sentido es una democratización de la vida laboral. Si a ello sumamos el compromiso de reinvertir los beneficios en interés del desarrollo sostenible o de servicios que beneficien a la plantilla y la sociedad en su conjunto, nos encontramos con muchas similitudes con los objetivos de la UE, como son el respeto a dignidad humana, participación directa de los ciudadanos, igualdad, bienestar y solidaridad. Todos ellos señalados en los primeros artículos del Tratado de la Unión Europea.

Navarra ha sido la única región de la UE que ha incorporado la economía social en su estrategia de desarrollo (S3) y la ha desarrollado con un Plan Integral que tiene unos objetivos y acciones concretas que se dotan de un presupuesto específico. Todo esto se ha hecho no solo porque consideramos que la economía social es un motor de crecimiento, sino porque comparte valores fundacionales de la Unión Europea, y por qué no decirlo, de nuestra larga tradición foral. Tal como dijo Jose Mari Arizmendiarrieta, el objetivo es transformar la empresa, para poder transformar la sociedad. El autor es doctor en Derecho y delegado del Gobierno de Navarra en Bruselas