Opinión

¿Y por qué no competir?

Por Juan Luis Arnedillo - Viernes, 1 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

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el sorteo de ayer no fue benévolo con el Helvetia Anaitasuna, con tres rivales difíciles en su grupo, especialmente el Füchse de Berlín, aunque visto con perspectiva es una buena ocasión para disfrutar del balonmano y competir. Jugar ante equipos como el líder alemán, el Saint-Raphael o un Lugi en teoría más asequible debe de ser muy motivante para los jugadores navarros. La fase de grupos no es hasta febrero, la plantilla de Anaitasuna está llegando a este final del primer tramo de Liga muy justo de gasolina y eso que aún tiene opciones de lograr algo histórico como clasificarse para la Copa Asobal. Faltan tres jornadas antes del parón y sacando los dos de casa -ante Bidasoa y Zamora- creo que podría meterse. Pero ahora nos ocupa la EHF. Esta vez, las bolitas no nos han sonreído. El Füchse de Berlín es un rival superior, con un fondo de armario que asusta, e incluso podría estar disputando la Champions. En el partido en casa será muy importante tener presentes a los 3.000 verdes, porque seguro que empujan. Si cumple con sus deberes, ganará los seis encuentros, por lo que es casi seguro que el Helvetia se tenga que jugar la segunda plaza con el Saint-Raphael, un equipo para estar ahí arriba en la Liga francesa. El más asequible, a priori, parece el Lugi sueco. El dato positivo del sorteo es que el calendario nos permitirá empezar y terminar la fase de grupos en casa. Importantísimo.

El autor es técnico navarro en la Federación Española de Balonmano