Música

CocteLitus

Por Javier Escorzo - Viernes, 1 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

CONCIERTO DE LITUS

Fecha: 24/11/2017. Lugar: Civivox San Jorge. Incidencias: Primer concierto de Litus en Pamplona. Venía a presentar su último disco (Miércoles 14), aunque siempre ha trabajado en proyectos paralelos a su carrera en solitario. Actualmente forma parte de la banda de Buenafuente.

Parece mentira, con la cantidad de años que lleva en la música, que Carlos Bosch (más conocido como Litus) no hubiese actuado nunca antes en Pamplona. La suya es una propuesta refinada e inteligente y, como habrán adivinado, con esas características no se ha convertido en mayoritaria. Afortunadamente, en nuestra ciudad tenemos promotores audaces que piensan más en términos de calidad que únicamente de cantidad y nos acercan este tipo de proyectos. Así llegó el catalán a civivox San Jorge, bien dispuesto a resumir su dilatada trayectoria, que se inició a principios de la década pasada con el grupo Mutis. Fue en 2006 cuando comenzó en solitario, dejando patente su buen gusto y eclecticismo. Su nuevo disco, Miércoles 14, es todo un tratado de soul alegre y optimista, que contagió su vitalidad al público que se acercó a disfrutar del concierto.

Salió al escenario acompañado por Jordi Belza, que le acompañó magistralmente en guitarra acústica y coros. Arrancaron con una versión de Heroes, de David Bowie, a la que siguió la contagiosa Sudamericana, que abre su último disco. Continuaron con otro tema propio, Sandra, con el que aprovecharon para interactuar con la audiencia, cambiando el estribillo original (que dice “Sandra”), por otro en el que cataban “Carola”, en honor a una de las asistentes. Llevaban tres canciones y ya habían conseguido dos cosas: soltarse ellos e involucrar al público, factores esenciales para el éxito de cualquier actuación. Llegó entonces el turno de Hans, otra canción de su nuevo trabajo. Según explicó, está inspirada en un personaje de 2666 (novela del chileno Roberto Bolaño), que se sentía más cómodo en el fondo del mar que en la superficie terrestre. Cambió en este tema la guitarra por los teclados, y siguió con ellos durante un rato. La cercanía fue uno de los puntos fuertes de la velada. Litus presentaba los temas con naturalidad, de tú a tú. Así, por ejemplo, pudimos saber que para escribir El elefante dormido, se inspiró en la forma de las rocas de un cabo de Cadaqués.

Jordi se retiró del escenario y Litus, solo, sorprendió con una tremenda versión de Caruso, el precioso tema de Lucio Dalla que también han cantado artistas como Luciano Pavarotti o Julio Iglesias. Acto seguido, The blower’s daughter, del irlandés Damien Rice, que sonó emocionantísima. Cedió después el testigo a su compañero Jordi, que interpretó, también en solitario, El sitio de mi recreo, de Antonio Vega, y Grita, de Jarabe de Palo. Las versiones resumen la exquisita coctelera de sonidos que ofrecieron. Juntos de nuevo cantaron por los Beatles (I want to hold your hand), por rumbas (No sé, de Rumba 3), por los pioneros del rock en español (Sábado a la noche, de Moris), o por clásicos del pop nacional (Como un burro amarrado a la puerta del baile, de El Último de la Fila). El cierre llegó con Eureka, una auténtica oda a la resiliencia. Así debe ser la buena música. Así son las canciones de Litus.