Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Mesa de Redacción

Tiempo muerto en Catalunya

Por Joseba Santamaria - Viernes, 1 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Catalunya parece haber entrado en un estado de tiempo muerto. Tras la violencia policial del 1-O, la ofensiva judicial y la aprobación del 155 -su aplicación ya es otra cosa-, y el exilio del president Puigdemont y el encarcelamiento de Junqueras y otros consellers del Govern, que hoy pueden recuperar la libertad, todo parece ahora imprevisible. A 20 días de las elecciones del 21 de diciembre, nada está seguro. La política catalana sigue centrando buena parte de la política española -un lona alargada para tratar de encubrir la realidad de la corrupción que aprisiona al PP y al mismo Rajoy-, pero da la sensación de que esa misma política ha perdido capacidad social en Catalunya. Quizá solo sea un estado de calma y reflexión pasajero a la espera de las urnas, donde los catalanes y catalanas volverán a expresar su voluntad libre y democrática con la independencia como premisa electoral fundamental. Si las encuestas preelectorales ya han perdido buena parte de su credibilidad sociológica tras los reiterados desastres de mayoría de las previsiones publicadas en las últimas citas electorales en el Estado, más difícil parece ahora que en esa situación de incertidumbre generalizada sean capaces de advertir objetiva y eficazmente cuáles pueden ser las tendencias políticas en estos comicios. Y, de hecho, los sondeos publicados aclaran muy poco más allá de una ventaja de las fuerzas independentistas que puede consolidar los datos de las elecciones de 2015, la transferencia de espacios en un bloque españolista difícil de cohesionar y el resultado y el papel posterior de Los Comunes-Podemos. Nada que no parezca obvio. El 21-D será un día clave que en un sentido u otro cambiará la historia futura de Catalunya y posiblemente del conjunto del Estado. Será interesante saber qué decide con los resultados oficiales en la mano Rajoy el 22-D. Quizá unas nuevas elecciones generales y la salida del propio Rajoy.

Herramientas de Contenido