San Andrés entre gigantes y acordeones

El Ayuntamiento de Villava reconoció la trayectoria de la Comparsa y el grupo Jaialdi por ser imprescindibles para la cultura

Laura Garde | Oskar Montero - Viernes, 1 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Miembros de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos y del grupo de acordeonistas Jaialdi, en la plaza del Ayuntamiento tras el homenaje.

Miembros de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos y del grupo de acordeonistas Jaialdi, en la plaza del Ayuntamiento tras el homenaje. (OSKAR MONTERO)

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Miembros de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos y del grupo de acordeonistas Jaialdi, en la plaza del Ayuntamiento tras el homenaje.

“Pese al compromiso y el sacrificio que supone estar dentro, estamos seguros de que hay futuro”

villava- Villava se vistió ayer de gala para honrar a su patrón, San Andrés, y para hacer su ya tradicional homenaje anual a alguno de sus colectivos “más queridos”. Los protagonistas este año fueron la Comparsa de Gigantes y Cabezudos y el grupo de acordeones Jaialdi, y la razón de recibir el galardón, sus 40 y 35 años -respectivamente- de trayectoria profesional. “Aunque el acto es humilde, es muy importante. Todos los años reconocemos el recorrido y la aportación de nuestros grupos. La Comparsa de Gigantes y Cabezudos y Jaialdi son eso que tanto nos gusta. Son lo que da vida y ambiente al pueblo. La cultura de Villava no se puede entender sin estos grupos”, expresó Mikel Oteiza, alcalde de la localidad y miembro, a su vez, de la comparsa. Por ello, les animó a continuar su camino: “Si ellos están en la calle es porque algo pasa en Villava, es motivo de alegría. Este es un reconocimiento a su trabajo”.

En 1977, una asociación de vecinos tuvo la iniciativa de hacer dos gigantes para el pueblo de manera “desinteresada”. Su objetivo era sacarlos con motivo de las festividades más señaladas del municipio. Así, los artistas de Villava se pusieron manos a la obra. “Solo podemos dar las gracias a los carpinteros y costureras, entre otros, que hicieron posible que sigamos aquí cuarenta años después”, reflejó Óscar Otazu, integrante del colectivo.

La historia de Jaialdi comenzó algo antes, alrededor de los años 50. “La idea fue de Rosario. Quería formar un grupo cultural y puerta por puerta fue buscando voluntarios. Cada uno aportó a quien conocía y lo primero de todo fue conocernos”, esclareció Jesús Mari, integrante de la asociación desde el principio. De esta manera, los nueve que habían decidido aportar su grano de arena decidieron ensayar un día a la semana. “Ahora estamos siete. En estos años hay miembros que lo han dejado y otros que han entrado. Además, tres compañeros fallecieron”, continuó. Hace 35 años, firmaron un convenio con el Ayuntamiento para tocar en el Olentzero, en carnavales, en el Atarrabiako Eguna y en fiestas de Villava.

Los componentes de Jaialdi “hacen lo que les gusta” y para ellos, es lo más importante. “Valoramos el compromiso que tenemos todos y nuestra relación. Llevamos muchos años haciéndolo y hemos luchado lo que hemos podido por seguir adelante”, aseveró Noelia Telletxea.

Debajo del gigante, Óscar asegura ver y sentir cosas que de otra manera no haría. Da igual la edad, las caras de los niños y las de los mayores irradian ilusión: “Esto es lo que son los gigantes. No solo en Villava, sino en todos los sitios. Ver las caras lo dice todo”. Asimismo, cree que este es el gancho que permite que la Comparsa de Gigantes y Cabezudos viva tantos años. “Ellos nos transmiten su ilusión y nos hace tirar para adelante”, sentenció. Con él está de acuerdo Jesús Mari, que dibujó su sonrisa al tiempo que se acordaba de sus nietos: “Los gigantes aportan algo incalculable que no se puede expresar con palabras. La alegría que generan es imprescindible. Cuando los gigantes salen, ir a verlos es de obligado cumplimiento. Desde mi punto de vista, es una tradición que va a más. Es un éxito”, agregó.

Ahora son 25 las personas que forman parte de la comparsa, un número ideal para poder bailar las figuras en cualquier actuación que tienen. “Si no, sería complicado”, aclara Otazu.

la canteraAmbos colectivos se definen como cultura, y no quieren olvidarse del resto de grupos que conforman esta comisión. “Los colectivos que estamos dentro del Ayuntamiento somos abiertos y plurales. Tenemos variedad de música, de teatro... Cualquier persona de cualquier edad puede acercarse e incluso entrar en el que más le aporte”, comentaron los homenajeados. Por ello, cantera no les falta. De hecho, en la Comparsa de Gigantes y Cabezudos han entrado tres personas en los dos últimos años. Por su parte, en Jaialdi, aunque ahora se inclinan más por otros instrumentos, tampoco les falta gente joven: “Pese al compromiso y el sacrificio que supone estar dentro, estamos seguros de que hay futuro”, señalaron.

Ambos colectivos agradecieron al Ayuntamiento y a los vecinos y vecinas de Villava el reconocimiento y el apoyo constante.

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