la carta del día

Arte local deslavazado

Por Natxo Barberena - Sábado, 2 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Hay una pregunta reiterada que se hace al artista local que detrás de ella esconde u oculta una realidad cruel y de difícil sostenimiento ¿sigues pintando o actuando o escribiendo o...? en definitiva ¿sigues creando? ¿todavía sigues? Porque es increíble que un artista local, sea en la modalidad artística que sea, perviva. Cada vez te encuentras con más artistas que abandonan la creación, hartos y hartas de que nadie les escuche, de que su trabajo quede en el olvido, de acumular cuadros que nadie verá, esculturas que nadie apreciará, escritos que nadie leerá, guiones que nadie interpretará, canciones que nadie oirá, fotografías que nunca se revelarán, montajes que a nadie interesa... y todo a base de horas y horas de dedicación, de ensayos, de práctica, de darle vueltas a ideas hasta perder el sueño, hasta conseguir plasmarlas. Todo esto para que la mayoría de las veces se pierda olvidado en “un cajón, en un taller...”.

Esta situación es paradójica siendo Navarra, una de las regiones con mejores infraestructuras culturales. Hay una casa de cultura casi por pueblo o cabecera de comarca, hay un civivox por barrio en Pamplona, hay al menos tres museos públicos y otros tantos privados, hay un Centro de Arte Contemporáneo, hay auditorios, salas de exposición... Semejante red tan bien dotada no llega a tener una programación que colme la necesidad artística local, y ni tan siquiera se contra programa (salvo honrosas excepciones) para mostrar una calidad alternativa.

Porque el artista local desfallece y con él y ella el arte local. Una sociedad sin arte propio en continua renovación deja de soñar, deja de reflexionar, de pensar con crítica y ya tan solo disfruta del consumo puro y duro. Perdemos la esencia y la calidad que nos diferencia de aquellas sociedades embrutecidas y sin sensibilidad creadora. ¿Cómo podemos conseguir revitalizar el arte local? Viviéndolo, acercándonos a él y trabando el arte en nuestro quehacer. La propia Feria ArcoMadrid 2018 ha elegido un lema muy expresivo para hablar del futuro, que es una cita de Jorge Luis Borges: “El futuro no es lo que va a pasar, sino lo que vamos a hacer”. ¿Cuál es nuestra capacidad de tomar cartas en el asunto?

Es necesario que cada artista tenga cíclicamente su tiempo individual (o grupal, en el caso de grupos) de exposición de sus trabajos, sin embargo a ese artista no se le puede perder en el olvido de un tiempo excesivamente largo entre exposiciones individuales. Los agentes culturales y programadores deberían cubrir esa necesidad individual y proponer la expresión coral de las diferentes disciplinas para mantenerlas vivas, activas, en continua transformación. Porque muchas de las veces, la evolución del artista se da cuando entronca su modo de hacer con otras disciplinas que le remueven en su interior. Cuando confluyen en un mismo proyecto poetas, pintores, actores, cantantes, músicos, danzantes, fotógrafos, vídeo creadores, escultores... esa mezcla hace que cada interviniente genere algo distinto a lo que acostumbra a hacer y eso es crecimiento. Es entender la cultura como un todo que liga y junta a las expresiones individuales en expresiones colectivas. Y esto se puede hacer desde el arte más popular al arte más vanguardista.

El día que la gente le pregunte al artista ¿en qué proyecto andas metido? será la señal evidente de que nuestra sociedad al fin ha tomado la senda del crecimiento, de la madurez y de la autonomía.