Mesa de Redacción

De manada a jauría

Por Víctor Goñi - Sábado, 2 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

la autodenominada manada ya se había comportado como tal grabando el sobeteo infame a una joven en el asiento trasero de un coche y con el intercambio de mensajes previos a su infausta venida a Sanfermines hablando expresamente de violaciones y de traer una droga llamada burundanga. Muestra evidente de la calaña de esta gente, merecedora antes que nada de un reproche ético por su consideración de la mujer como un utensilio de usar y tirar, literalmente. Como quedó demostrado luego en los 96 segundos de vídeo de la presunta violación que ellos mismos suministraron por no apreciar nada anormal, acreditando una aberrante distorsión. Pues la cuasiadolescente objeto de múltiples penetraciones sin preservativo aparece en todo momento arrodillada o en cuclillas, y siempre rodeada por cinco hombres, en una escena intimidante y vejatoria, según el juez de instrucción y la Policía Foral. Al tribunal configurado como jurado profesional compete dilucidar si la manada obró en Pamplona como una jauría delincuencial, si hay delito y su encaje penal, desde las premisas de la persistencia incriminatoria de la denunciante y de que en la vista oral se ha ratificado toda la carga probatoria, incluida la exploración forense y la pericial psicológica. Se trata antes que nada de hacer justicia, no de que la sentencia resulte ejemplificante. Bien entendido que, si el fallo es justo con arreglo a los hechos constatados, redundará en disuasorio para los depredadores sexuales -en grupo o en solitario- por las gravosas penas que sancionará.