Peñaguda

Torre medieval

por F. Javier Iriberri - Sábado, 2 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

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Cuando oí el otro día que el derribo de una vieja casa había dejado al descubierto la torre de San Pedro, acudí al lugar para ver la imponente edificación desde la Calle San Nicolás, y realmente la imagen de esa arquitectura medieval era impresionante. No debía de ser el único que lo consideraba así, ya que había algún otro espectador fotografiando desde allí, al lado del palacio, aquella vista monumental que me recordaba a algunas torres italianas del Medievo, pero incluso más bella que aquellas. Estella tiene un patrimonio histórico artístico magnífico que no deja de sorprender. Sin embargo, me temo que no podremos contemplar por mucho tiempo la iglesia de San Pedro en todo su esplendor y con su completa configuración, pues está previsto un hostal que ocupe los solares que ahora permiten ver el templo con esa magnífica perspectiva. Me parece estupendo que se promuevan nuevas actividades en Estella y especialmente en su Casco Antiguo, el cual ofrece muchos espacios para ello, pero creo que una ciudad cono la Vieja Lizarra, cuyo principal atractivo es el legado monumental de su historia, debe cuidar su urbanismo, de forma que sus edificios luzcan dignamente, con toda su belleza y espectacularidad, respetando un entorno que los haga atractivos a ciudadanos y visitantes. Hace no mucho se invirtieron en esta iglesia varios millones de euros en su restauración, con un resultado magnífico. No resulta coherente que no se invierta también en el entorno, que aumentaría además el espacio público. Parece que no hace falta que venga Cisneros, ahora que se conmemora el quinto centenario de su muerte, a ordenar desmochar torres en Navarra. Con un urbanismo desacertado, irrespetuoso con la historia y el arte, y con poca visión de futuro, ya es suficiente para hacer aparecer empequeñecida, y ofreciendo un aspecto más banal, a una torre extraordinaria y bella que poseemos en nuestra ciudad.