Negativa y espantada

Por Tomás de la Ossa - Domingo, 3 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

No sé si el viernes se podía jugar o no, pero está claro que ayer sí. Por eso, es evidente que el reglamento futbolero de lluvias, nevadas, granizadas, nieblas, tornados, celliscas, neviscas y demás inclemencias ariscas y levantiscas necesita una revisión a fondo, para evitar picarescas y para que no se quede un partido sin jugar por la simple negativa de uno de los dos equipos y por su posterior espantada -lo de que es difícil encontrar hotel en Pamplona un viernes de diciembre sobraba, porque suena a recochineo-. El Nàstic -con varias bajas sensibles- vela por sus intereses al intentar que se aplace el partido, y no se lo vamos reprochar, pero no podría ni intentarlo sin la ayuda de un reglamento absurdo, que impide al árbitro decirle al equipo catalán algo así: “La Agencia Estatal de Meteorología dice que mañana no va a nevar aquí. Por tanto, ustedes se quedan a dormir, juegan mañana y no dicen ni Pamplona”. Tan fácil, tan difícil.