La incómoda fiesta navideña de Trump con la prensa en la Casa Blanca

El presidente de Estados Unidos tuvo menos invitados que sus predecesores por su tensa relación con los medios

Domingo, 3 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

WASHINGTON- El presidente estadounidense, Donald Trump, celebró hoy la tradicional recepción navideña a la prensa de la Casa Blanca con menos medios invitados que otros años, el boicot de algunos periodistas y bajo la sombra de una noticia incómoda: los cargos en la investigación rusa contra su exasesor Michael Flynn.

Con un presidente que tacha de “noticias falsas” el trabajo de los periodistas, varios corresponsales se sentían hipócritas por brindar en la Casa Blanca.

La cadena de televisión CNN, uno de los blancos favoritos de Trump, tuvo la respuesta más extrema al anunciar que sus periodistas boicotearían la recepción.

“A la luz de los constantes ataques del presidente a la libertad de prensa y a la CNN, no creemos que sea adecuado celebrarlo con él como sus invitados”, afirmó la cadena en un comunicado el martes.

Otros periodistas de medios muy criticados por Trump, como la cadena NBC y los diarios The Washington PostyThe New York Times, decidieron asistir a la recepción.

“No es nuestro trabajo indignarnos por esto”, indicó a Politico el corresponsal de The New York Times, Peter Baker, quien argumentó que “todos los presidentes” tienen una relación “antagónica” con la prensa, y que Trump simplemente “habla más de ello”.

Algunos corresponsales ni pudieron decidir si se unían al boicot, dado que los Trump programaron una sola fiesta para la prensa, en lugar de las dos que hacía anualmente Barack Obama, y varios periodistas se quedaron sin invitación.

Pese a la polémica previa a la cita, Trump esquivó la polémica durante la fiesta y dio un breve discurso en el que envió buenos deseos a los periodistas, a los que incluso describió como “mis amigos de los medios”.

Trump mantuvo la tradicional oferta de bufé y ponche de años anteriores, pero programó la recepción a las 2 de la tarde en lugar de por la noche, lo que dificultó que algunos periodistas pudieran compaginarla con sus coberturas o llevar a sus familiares.

Además, Trump y su esposa, Melania, no se hicieron fotos con los asistentes a la recepción, rompiendo una tradición que mantuvieron todos los presidentes al menos desde George H. W. Bush (1989-1993).

Aunque Trump mantuvo la compostura durante la recepción, algunos periodistas reconocieron que era raro estar cerca del presidente y no poder preguntarle por el caso de Flynn, al que el mandatario evitó reaccionar durante el día, hasta el punto de cancelar una comparecencia ante la prensa al mediodía. - Efe