Mladic: justicia para un militar descerebrado

Javier Orcajada del Castillo - Viernes, 8 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Se ha conocido la sentencia a cadena perpetua a la que se le condena por sus hazañas bélicas en Sbrenica liquidando a 8.000 de sus ciudadanos. Este general huyó cuando la OTAN decidió parar aquella orgía militar. Junto a este monstruo con aspecto humano estuvieron en el candelero Slovodan Milosevic, conocido como el El carnicero de los Balcanes, muerto en prisión. Faltaba Radovan Karadzik en este cuadro de honor de héroes que huyen cuando el valor empieza a flaquear. A los tres se les ha hecho justicia y pagan sus fantasías con cadena perpetua. Pero no conviene hacerse ilusiones sobre esta justicia, pues han comparecido ante un tribunal creado para enjuiciar a los cabecillas de ejércitos perdedores. Mientras se bañaban en sangre inocente eran vitoreados por sus seguidores y medios de comunicación. Las sentencias de estos tribunales tienen poco de justicia y mucho de venganza, aunque nunca podrán pagar tanta crueldad. También hubo un Nuremberg para enjuiciar a los nazis que no lograron escapar. Ni pudieron llevar ante un tribunal a Mussolini porque los partisanos le colgaron de un poste. Pero Franco murió en la cama y nadie ha llevado su caso ante los jueces. Pinochet resistió como un valiente y se burló de nuestro juez, Baltasar Garzón, ahora paradigma del juez justo. Truman lanzó dos bombas atómicas sobre Japón, es un héroe nacional y no se le considera genocida. El derecho es la transformación de las estrategias de guerra en leyes que encubren la venganza de los que las ganan para ser aplicadas a los perdedores. Para ello se redactan códigos y se crea la burocracia que encubre con un manto de legitimidad lo que son las leyes impuestas por los ganadores. A las autoridades catalanas que han planteado un referéndum para la independencia se les ha encarcelado y están pendientes de juicio porque son perdedores al serles aplicado el 155 que suspende la escasa autonomía que les restaba después de ser cepillado su Estatut votado en referéndum. Conviene controlar la euforia cuando los medios de difusión y propaganda del Estado han condenado por anticipado a toda Catalunya, pues saben que los tribunales les darán la razón. Rajoy tendrá que disculparse por la humillación a la que ha sometido al pueblo catalán al aplicar el 155 forzando la interpretación de la Constitución con la sentencia de un tribunal cuyos jueces son nombrados por el Estado. La hora de la verdad llegará cuando emita su sentencia el TEDH, aunque ya sin efectos prácticos. Esa es la servidumbre del sistema judicial actual en el que los jueces interpretan hasta la justicia divina impunemente para favorecer a los vencedores.