La Liga Árabe considera “nula” la decisión de Trump y dice que no cambia el estatus de Jerusalén

Crece la tensión entre palestinos e israelíes, sin desatarse aún una tercera intifada

Domingo, 10 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Soldados israelíes usan cañones de agua para dispersar a los manifestantes en Belén (Cisjordania).

Soldados israelíes usan cañones de agua para dispersar a los manifestantes en Belén (Cisjordania). (Foto: Efe)

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Soldados israelíes usan cañones de agua para dispersar a los manifestantes en Belén (Cisjordania).

el cairo/jerusalén- El secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abulgueit, calificó ayer de “nula” la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer Jerusalén como la capital de Israel. “Esta decisión es nula y sus consecuencias son nulas y no va a cambiar el estatus de Jerusalén”, dijo Abulgueit durante la apertura de la reunión extraordinaria de los ministros de Asuntos Exteriores árabes que se celebraba ayer en El Cairo.

El responsable también indicó que la decisión de Trump “abre un interrogante sobre su papel en el proceso de paz” entre israelíes y palestinos. Agregó que el paso tomado por el principal mediador en el proceso de paz, en referencia a EEUU, obliga a pensar en las alternativas disponibles y a revisar las actitudes de la Liga Árabe. Además, pidió a todos los países que no trasladen sus embajadas a Jerusalén, que rechacen la decisión de Trump y que reconozcan a Palestina como estado, petición a la que se sumaron varios ministros como el jordano Ayman al Safadi, se subrayó que Jerusalén es una “línea roja”.

Por su parte, el ministro de Exteriores palestino, Riad al Malki, confirmó el “fuerte rechazo” de Palestina a la decisión de Trump que calificó de “una agresión” contra su pueblo y “un abuso” de la legislación internacional. Además, subrayó que la decisión de Estados Unidos tendrá consecuencias negativas, no solo sobre “Palestina ocupada” sino sobre la región por completo, y advirtió de que beneficiará a los grupos terroristas que intentarán tomar ventaja de la situación.

Mientras, en la zona del conflicto, la tensión entre israelíes y palestinos sigue creciendo. Tras una jornada saldada con 4 muertos en Gaza, las marchas contra Trump dejaron ayer 150 heridos en los territorios palestinos, pero no ha dado comienzo la tercera intifada, a la que han llamado algunos de sus líderes.

Los altercados ayer se concentraron en los barrios palestinos de Jerusalén Este, donde la Policía israelí a caballo, cuyo portavoz advirtió de que “respondería a toda protesta ilegal”, redujo todo conato de manifestación.

Las bombas de sonido y los caballos por las aceras provocaron el caos en el vecindario y el cierre de los comercios cuando aumentó el número de manifestantes y jóvenes palestinos se enfrentaron a los agentes policiales arrojando latas y botellas.

Los mayores disturbios se sucedieron en Cisjordania y la Franja de Gaza, donde los jóvenes palestinos retaron al Ejército israelí, que suele responder con amplio material antidisturbios, y donde hubo 135 heridos, 25 de ellos por munición real y que fueron trasladados a centros hospitalarios.

CUATRO MUERTOSEn Cisjordania se registraron las cuatro víctimas mortales que se ha cobrado hasta ahora esta escalada de tensión, dos de ellos en enfrentamientos del viernes con el Ejército israelí y otros dos en bombardeos que la aviación lanzó de madrugada contra posiciones del movimiento islamista Hamás como respuesta al disparo de cohetes desde la Franja.

El liderazgo palestino estudia las medidas que deben seguir a la decisión de Trump y, por el momento, el presidente Mahmud Abás, decidió no recibir al vicepresidente de EEUU, Mike Pence. Para la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Estados Unidos está deslegitimado en el proceso de paz, y el titular de Exteriores, Riad Al Malki, advirtió ayer en El Cairo de que se ha convertido en parte del conflicto y ha dejado de ser un mediador. - Efe

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