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Los días dorados del comercio

Miles de pamploneses se anticipan a las Navidades para hacer sus compras durante estos días. Las tiendas pequeñas de la ciudad y los centros comerciales viven este año con una sensación común: menos gente que otras veces.

Un reportaje de Cristina Jiménez. Fotografía Javier Bergasa - Domingo, 10 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Miles de personas acudieron ayer de compras y a la zona de ocio y gastronomía de Itaroa Fun and Food.

Miles de personas acudieron ayer de compras y a la zona de ocio y gastronomía de Itaroa Fun and Food. (JAVIER BERGASA)

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  • Miles de personas acudieron ayer de compras y a la zona de ocio y gastronomía de Itaroa Fun and Food.

Son tiempos difíciles para los compradores. Las grandes aglomeraciones y el constante trajín de clientela es la tónica habitual en los comercios durante este mes. La Navidad está a la vuelta de la esquina y la tradicional campaña de ventas de fin de año acaba de comenzar aunque los comerciantes señalan un descenso de personas respecto a años anteriores. Se avecinan días de gran gasto y consumo y los comercios de Iruña se preparan para hacer su agosto. Los clientes van en busca de las mejores ofertas y promociones y es entonces cuando surge el gran dilema: ¿Recorrer la ciudad o acudir a un centro comercial?

Las calles del centro de la ciudad acogen desde el pasado fin de semana un volumen de gente mayor del habitual, especialmente si la climatología acompaña. Los consumidores que lo eligen destacan la gran oferta de tiendas y de productos y una mayor distribución de la gente, sin tapones ni grandes masas de clientes.

Amaia Moracho Cumba e Ignacio Díez Pérez, dos amigos de 21 años, lo tienen claro: se quedan con el Ensanche. “Comprar en el centro me obliga a salir a la calle y de la otra manera te limitas más”, señala Moracho. Díez comparte su opinión y añade: “Creo que los centros comerciales nos hacen comprar a todos los mismos productos y el centro te ofrece comercios mucho más variados”. “Además, las grandes aglomeraciones de gente en hora punta, que es cuando puedo ir yo a comprar, me agobian”, concluye Díez.

En la misma línea que los dos jóvenes, Andrea Sánchez, de 37 años, escoge la urbe como su zona favorita para hacer recados “especialmente por su proximidad”. Esta vecina de Barañáin no conduce y se traslada a diario en transporte público: “El acceso al centro en villavesa es muy sencillo para los que no tenemos coche”. Para Sánchez, el núcleo urbano cuenta con todo lo necesario para sus compras: “Puedes fomentar el comercio local o, si lo necesitas, tienes opciones más amplias como El Corte Inglés”, destaca.

Martín García descansa en un banco de la Plaza del Castillo. “A mí ni se me pasa por la cabeza ir a un centro comercial”, afirma contundentemente este vecino del Casco Viejo, que hará las compras navideñas en el pequeño comercio del barrio. “Y además, solo lo necesario, que últimamente parece que vivimos en una competición para ver quién es el que más gasta”, manifiesta García.

Por su parte, el ambiente en los centros comerciales es algo menos tranquilo que en las calles de la ciudad y el flujo de gente es continuo y muy variado. Familias, jóvenes y mayores invaden durante estos días las dos grandes superficies de la periferia pamplonesa, La Morea e Itaroa. Entre los motivos más comunes, destacan las zonas para niños, el aparcamiento gratuito y la ausencia de frío.

Es el caso de Marisa y Javier, pamploneses de 65 y 68 años, que exprimen la mañana del sábado para hacer algunas compras en La Morea. “Venimos con bastante frecuencia por la comodidad del aparcamiento y porque encuentras cosas muy distintas en un espacio muy reducido”, apunta Javier. Sin embargo, este matrimonio no se decanta exclusivamente por las grandes superficies: “Cuando éramos más jóvenes sí que comprábamos más en el centro de Pamplona. De hecho, si volviese Unzu seguro que iríamos”, añade Marisa en tono jocoso.

Cerca de ambos, Youssef observa con su mujer a sus dos hijos, en una de las áreas de entretenimiento infantil del Centro Comercial La Morea. “Es mucho más fácil para nosotros comprar aquí porque los niños pueden divertirse y además no importa si hace frío”, comenta este padre, que relata que es su sitio favorito durante todo el año y no solo en estas fechas, aunque confiesa que aprovechan la gran cantidad de tiendas para comparar precios: “Este año tenemos un presupuesto muy parecido al del año pasado y nunca viene mal poder ver distintas ofertas”, sentencia.

los comerciantes opinan

Campaña tardía

La venta física disminuye

Para comerciantes y trabajadores, estos días de ajetreo han sufrido una gran evolución en los últimos años. Las ofertas o descuentos durante el año o las ventas digitales hacen estragos en algunas tiendas, que tratan de recuperarse a través de estrategias comerciales como el Black Friday.

Dani Martín trabaja desde hace más de 10 años en Super Ocio, en La Morea. “Todavía es pronto pero la sensación es que hay menos gente que otros años”, concreta. En su opinión, las ventas digitales “hacen mucho daño”, aunque reconoce que los clientes responden a las promociones como la del Black Friday, que todavía sigue vigente en su tienda: “Este año hay descuentos hasta el día 15 de este mes”, detalla.

Los trabajadores coinciden en que el boom que ha tenido el último viernes de noviembre en los últimos años es realmente significativo. “La campaña de Navidad ya no es lo que era”, relata Gloria Huarte, encargada de la zapatería Krack, en Carlos III, que apunta que en los tres últimos años se han disparado los clientes antes de diciembre y eso provoca un retraso en las compras exclusivamente para las fiestas.

El turismo, comenta, se ha convertido en parte indispensable del comercio del centro de Pamplona: “Con los cambios de tráfico y la reducción de plazas de aparcamiento hay menos gente que otros años aunque durante los fines de semana la gente que viene de fuera es un motor importante”.

Además, Huarte destaca el cambio en la demanda en los últimos tiempos, influenciado, quizás, por la pérdida de poder adquisitivo: “Ahora la gente compra más cosas necesarias y menos productos para regalar o como capricho”. En este sentido, cree que la sociedad “se ha acostumbrado” a las bajadas de precio que son cada vez más frecuentes y “se espera” para comprar: “Antes las rebajas empezaban el 6 de enero y cada año se adelanta el inicio”, destaca.

Para Lorenzo Sanz, segundo encargado de la tienda de cosméticos Sephora, en La Morea, Pamplona tiene mucho que aprender de otras ciudades en lo que a consumo respecta. “Esta es una ciudad muy conservadora en todos los aspectos, hasta para comprar”, afirma. “La gente es muy cuadriculada y a la hora de comer tiene que estar en su casa indispensablemente”, asegura Sanz, que explica así los horarios estrictos en los que el volumen de ventas es mucho mayor que durante el resto de la semana: viernes y sábados de 5 a 7 y de 12 a 2.

Además, lamenta que “desgraciadamente la gente se ha acostumbrado a comprar con descuentos y la campaña navideña no se vive igual de intensa que otros años, aunque asegura esperanzador que “el año pasado fue positiva”.

claves

Black Friday. El auge de las ventas a finales de noviembre ha causando un retraso en la campaña navideña de la gran mayoría de comercios de Pamplona y comarca.

Ventas digitales. El comercio por Internet es, hoy en día, el principal ‘enemigo’ de las tiendas físicas y el volumen de ventas se ve muy influido por él.

la frase

lorenzo sanz “pamplona es una ciudad muy conservadora hasta para comprar”

Segundo encargado de Sephora en La Morea.

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