Iván Salguero Nadador con discapacidad visual

“Aun habiendo conseguido cinco medallas, mi entrenador y yo creemos que tengo un gran margen de mejora”

Iván Salguero conquistó en el Mundial Paralímpico de México tres medallas de plata y dos de bronce y aspira a participar en los Juegos de Tokio de 2020

Iñaki Sevillano - Martes, 12 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Salguero muestra la primera de sus medallas de plata.

Salguero muestra la primera de sus medallas de plata.

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Salguero muestra la primera de sus medallas de plata.Iván Salguero, en una de las competiciones donde consiguió la plata en el Mundial. Fotos: D.N.

pamplona- Iván Salguero (Pamplona, 4 de enero de 1998) rompió en el Mundial Paralímpico de México con toda expectativa, incluso la propia: conquistó cinco medallas, tres de plata y dos de bronce, a pesar de lidiar con un tiburón llamado Ihar Boki. Se recompuso de la suspensión inicial del campeonato y nadó como nunca para ser reconocido como una de las figuras de México. Ahora, subrayando que tiene margen de mejora, aspira a acudir a sus segundos Juegos Paralímpicos. En Tokio, las medallas aguardan.

¿Su éxito es una sorpresa o confiaba en sus posibilidades?

-Tiene un poco de las dos cosas. Antes de que se acercase la fecha del Mundial, no pensaba que fuera a conseguir estos resultados, pero con la publicación de la lista de competidores, me di cuenta de que estaba arriba en algunas pruebas. No es que en ese momento me esperara cinco medallas, pero si alguna.

¿Fue la ausencia de grandes nombres lo que aumentó sus expectativas?

-Al haber cambiado el Mundial de fecha, al ser primero en octubre y por el terremoto pasar a diciembre, un país como Ucrania, con nadadores muy buenos, ya no estaba. Por eso subí un par de puestos que me hicieron acercarme al podio. Además, en México conseguí competir muy bien e irme más arriba todavía.

¿Como recibió la noticia de la primera cancelación del Mundial?

-Fue un golpe muy duro porque además fue justo cinco días antes de irnos. Estábamos en Sierra Nevada y los entrenadores nos comunicaron la mala noticia. Habíamos entrenado todo el verano y tuvimos que seguir haciéndolo con todo el disgusto por si nos decían algo nuevo. Lo bueno es que a los pocos días nos llamaron para anunciarnos que había Mundial otra vez en diciembre. Tuvimos que empezar desde cero, porque ya estábamos centrados en las vacaciones y los estudios. Literalmente, tuvimos que preparar un Mundial en mes y medio y fue una locura. Al final conseguí darle la vuelta a la situación y motivarme para llegar bien al Mundial.

¿Reforzó esa situación su motivación?

-El mes de octubre fue muy duro, recibí unos cuantos palos, pero conseguí motivarme. Conseguí crecerme y darle la vuelta a esa situación negativa para volver con fuerza a los entrenamientos y llegar lo mejor posible a México.

¿Ha asimilado ya las cinco medallas o sigue en una nube?

-Sigo un poco despistado todavía. Está siendo una temporada muy rara. Hemos acabado en diciembre cuando suele ser en junio, así que no compito hasta el Europeo de agosto. Además, consiguiendo cinco medallas en un Campeonato del Mundo, es difícil no estar en una nube. Ahora vuelvo en tren a casa y espero asimilarlo.

¿Es difícil lidiar con tantos halagos y que el ego no se le dispare?

-No han sido tantos halagos, sobre todo familia y amigos. Ellos sí que me han hablado y escrito. La verdad es que me pongo muy contento cuando la gente valora mi esfuerzo y me felicita.

¿No se ha visto en los medios?

-Sí, he ido saliendo varios días. Cuando voy a un campeonato, sí que suelen hacer una noticia sobre mí, pero solo una y del final del campeonato. Ahora sí que me he visto en varios diarios durante varios días. Sobre todo el último hicieron un buen reportaje. También en las redes sociales se me ha nombrado bastante, por ejemplo en Twitter, lo cual se me hace un poco raro, pero está bien, me gusta.

¿Ha tocado techo o queda margen para un Iván Salguero aún mejor?

-En cuestión de resultados sí, el oro es muy complicado. Por ejemplo, en los 400 libres, el primero tiene el récord absoluto en su país tanto en Olímpicos como en Paralímpicos. Es muy bueno. Creo que la plata es a lo máximo que puedo llegar, pero en cuento a marcas, es diferente. Aún me queda mucho por mejorar en detalles técnicos, soy muy joven.

¿Y con menos competencia?

-Eso ya no lo sé. En teoría, es muy complicado y no solo es cuestión de ausencias. En este campeonato ha faltado Ucrania, que es una gran potencia, pero aún y todo no sé en qué marcas voy a estar en un Mundial futuro. Lo que sí es verdad que, aún con todo esto, mi entrenador y yo creemos que tengo un gran margen de mejora todavía, pero tampoco me gusta pensar en medallas. Prefiero mejorar mis marcas y centrarme en mí mismo y luego ya se verá.

¿Le ha cogido un poco de manía a Ihar Boki?

-No, manía no. Si me hubiera ganado por una centésima, podría ser, pero él ha dominado todas las pruebas y es merecedor de esos oros. Más que manía, siento admiración.

¿Es tan inalcanzable?

-Es el mejor de su país. Suele ir a las Copas del Mundo con los Olímpicos, así que imagínate lo que es. Me siento afortunado de haber podido nadar con él. Boki está en un mundo y el resto en otro totalmente diferente en el que nos picamos entre nosotros. Él se enfrenta solo contra sí mismo y sus récords del mundo.

¿Tiene los Juegos Olímpicos en el horizonte?

-Supongo que estar en Tokio será difícil porque las mínimas serán bastante complicadas, pero yo pienso que sí. Sí sigo trabajando igual de bien en los entrenamientos y compitiendo como lo estoy haciendo, pienso que conseguiré llegar a Tokio.

¿Tendrá opciones de medalla?

-Los Juegos es otro mundo, allí aparece gente de la nada. Los nadadores se suelen relajar en los Mundiales y en los Juegos corren más, así que no se sabe, no puedo asegurarlo.