AI acusa a la UE de complicidad en los abusos a los refugiados

La ONG sostiene que los gobiernos europeos apoyan un sistema de explotación en Libia

Miércoles, 13 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

londres- Amnistía Internacional (AI) acusó ayer a los Gobiernos europeos de complicidad en la tortura y abuso a miles de refugiados e inmigrantes detenidos por las autoridades libias en terribles condiciones. AI señala que los Gobiernos europeos apoyan un sistema sofisticado de abuso y explotación de refugiados e inmigrantes por parte de la guardia costera libia, las autoridades y los contrabandistas a fin de impedir que crucen el Mediterráneo.

“Cientos de miles de refugiados y migrantes atrapados en Libia están a merced de las autoridades libias, las milicias, los grupos armados y los contrabandistas que suelen trabajar sin problemas juntos para un beneficio financiero”, señaló el director de Europa de la organización no gubernamental, John Dalhuisen.

Miles de refugiados, agregó Dalhuisen, son retenidos “indefinidamente en centros de detención atestados de gente donde son sujetos a abusos sistemáticos”.

“Los Gobiernos europeos no sólo han estado al tanto de estos abusos. Al apoyar activamente a las autoridades libias a impedir los cruces por mar y contener a la gente en Libia, son cómplices de estos abusos”, subrayó el directivo en el comunicado.

Desde finales de 2016, los Estados miembros de la UE, particularmente Italia, han implementado una serie de medidas destinadas a cerrar las rutas migratorias a través de Libia y el cruce del Mediterráneo, sin tener demasiada consideración sobre las consecuencias para los afectados, agrega.

cooperaciónLa organización defensora de los derechos humanos enumera tres formas en que se ha traducido esta cooperación con los implicados libios en este problema. La primera está relacionada con el compromiso europeo de suministrar apoyo técnico y ayuda al Departamento libio para el Combate de la Migración Ilegal, que está a cargo de los centros de detención, señala AI, con sede en la capital británica.

La segunda forma es que los europeos han permitido que los guardacostas libios intercepten a la gente en el mar, al suministrarles entrenamiento, equipo y ayuda técnica.

Y la tercera, según AI, es que hay acuerdos de las autoridades libias y grupos armados para animarles a detener el contrabando de gente. - E.P.