Al mago Luis Beguiristain

Jon Apalategi Lasa Médico de familia - Miércoles, 13 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Considero que las reiteradas alusiones a falsos elementos imaginarios o fantásticos como: los espíritus, la ley kármica, la supraconsciencia, el apocalipsis, etcétera, que proclama el autor, superan ya todos los límites. Su defensa de la magia en el ámbito de la salud-enfermedad, en la carta publicada el 11 del presente mes, además de suponer un recurso a la superchería más simple, supone un riesgo para la salud de personas enfermas vulnerables a tales promesas.

Las propiedades curativas del control y de la energía mental asociada a seres con poder divino, el mezclar la salud con elementos malignos…, junto con la interpretación del dolor como mecanismo de alerta un tal dios, sólo pueden formar parte de personas y colectivos que por diversas causas están empeñados en rehuir, no sólo los avances científicos de la época, sino también del sentido común.