Listas segregadas, Antiguo Régimen

Por Aniceto Morales Horrillo - Miércoles, 13 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Las oposiciones y la confección de listas separadas por idioma en Educación de Navarra han supuesto hasta ahora una discriminación para quien sabe más (dos idiomas -euskara y castellano- de la Comunidad Foral) frente a quien sabe menos (un idioma -castellano- de la Comunidad Foral) desde un punto de vista lingüístico. Algo que curiosamente no ocurre en ninguna comunidad autónoma del Estado español que tenga dos lenguas propias. ¿Por qué en Navarra se produce algo que no existe en otras comunidades autónomas del Estado español y que tampoco existe en Navarra para el resto de puestos de la Administración? La respuesta puede que no guste a algunas/os que defienden ese sistema de elección discriminatorio, pero, como en muchos otros casos, su origen último apunta hacia el Antiguo Régimen, que hasta hace bien poco ha estado gobernando en Navarra.

¿Ha sido legal? Probablemente, pero como bien sabemos, legalidad no es sinónimo de justicia y este caso lo demuestra con claridad. La lista única en Educación (oposición y gestión de plazas de interinos/as), según palabras de la actual consejera de Educación, es “viable técnicamente” y cuenta con “seguridad jurídica” (esto también lo debe avalar un informe del Defensor del Pueblo), siendo tan legal como el procedimiento que existía hasta ahora, pero con la gran diferencia de que va a ser justa, porque no va a discriminar a nadie que, sabiendo castellano, también sepa euskara, como ocurre hasta ahora.

En Navarra, el total de su población habla y domina el castellano (exceptuando la población recién llegada de países que no tienen habla hispana, pero esta gente no se va a presentar de momento a oposiciones de Educación), y un 13% habla y domina el euskara además del castellano, según la última encuesta sociolingüística.

El sindicato Afapna (gran defensor de las listas segregadas y castigador de las plazas con perfil lingüístico de euskara), por ejemplo, asegura que la lista única va a discriminar al 87% de la población. ¿En base a qué hace esta afirmación?

Hasta hace bien poco las listas separadas y la coincidencia de oposiciones en día y hora en euskara y castellano obligaban a las/os opositores que dominan castellano y euskara a tener que optar por una de las dos. Es decir, ni el 100% de la población castellanoparlante podía presentarse a las oposiciones de castellano, ni el 100% de la población euskaldun se podía presentar a las oposiciones de euskara, porque tenían que optar por una de ellas. Esta coincidencia no era casual, era precisamente para poder eliminar descaradamente a un 13% de opositoras/os castellanoparlantes de Navarra en las oposiciones de ese idioma. Por lo tanto era discriminada un 13% de población castellanoparlante, la que además de castellano sabe euskara.

Es un hecho indiscutible que la lista única y las oposiciones no segregadas por criterio de idioma van a permitir que el 100% de la población castellanoparlante de Navarra y del resto del mundo se pueda presentar a las oposiciones de plazas con requisito de castellano, y que el 100% de la población euskaldun de Navarra y del resto del mundo se pueda presentar a las oposiciones de plazas con requisito de euskara y haciendo un solo examen. ¿Dónde está la discriminación que comentan el mencionado sindicato, otros sindicatos y varios partidos políticos? ¿Dónde está ese 87% de población discriminada, si realmente no tienen impedimento alguno para presentarse a las oposiciones? Discriminación 0%.

I-E, a pesar de ser uno de los partidos del cambio (cuatripartito), va a apoyar una proposición de ley del PSN que apoyan fervientemente los otros dos partidos del Antiguo Régimen (UPN y PPN), para impedir que la lista única entre en vigor y que el profesorado, independientemente de los idiomas que domine, haga un solo examen. Van a obligar al profesorado que es castellanoparlante y además euskaldun a hacer dos exámenes de la misma especialidad en los dos idiomas que domina. Esta medida, además, supondrá un encarecimiento inútil del proceso de selección para la Administración, porque hará falta más personal para corregir dobles exámenes a un sector de opositores, además de impedir que la gestión de sustituciones de profesorado se simplifique con la existencia de una sola lista de contratación. ¿Dónde quedan los principios de eficiencia y eficacia de la Administración en casos como estos? ¿Se pone en duda a los tribunales que han examinado al profesorado en conocimiento de lengua para la adquisición del C1 en euskara? ¿Entrando en esta dinámica estúpida habría que exigir un examen que certifique el C1 a todas/os las/opositores que vayan a impartir clases en plazas de castellano?

Para poder entender la posición de I-E he revisado la intervención de la señora Marisa de Simón el 14 de noviembre en la Comisión de Educación sobre el tema de la lista única. Y tras ver su intervención solo saco en claro que el cambio de lista segregadas a lista única y la oposición única para todas/os las/os aspirantes van a traer, en su opinión, una serie de consecuencias importantes que en ningún momento especifica. Le agradecería tanto a ella como al otro parlamentario de su grupo que detallen claramente cuáles son esas graves consecuencias a las que hace referencia y los beneficios, según su opinión, para el conjunto de la sociedad navarra de hacer exámenes duplicados y listas segregadas a la población bilingüe.

Entiendo que todas las/os opositores queramos competir en los procesos de selección de personal con el menor número posible de rivales. Es lógico, da más opciones, pero de ahí a defender maniobras y triquiñuelas que eliminen competidores queriéndonos hacer creer que eso no es discriminatorio…, eso sí que no es de recibo. Y sobre todo cuando es defendido por sindicatos y por partidos políticos que dicen trabajar por el bien general.

Ser monolingüe castellano no es una minusvalía que requiera de ningún tipo de discriminación positiva. Es una condición que puede cambiar en función de la voluntad de cada persona. Es una cuestión de lógica aplastante: cuantos más idiomas se dominen más opciones de trabajo se deben tener.

¡Ánimo y suerte a todas y todos en las próximas oposiciones!

etiquetas: opinion, tribuna

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