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Bale acude al rescate de un pobre madrid

mundial de clubes el equipo de zidane se salva gracias al galés, que anotó a nueve minutos del final

Jueves, 14 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Traslado de los tres jugadores en el furgón policial.

Traslado de los tres jugadores en el furgón policial. (Foto: Efe)

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  • Traslado de los tres jugadores en el furgón policial.
  • Gareth Bale, celebrando su tanto.

Al Jazira 1

Real Madrid 2

AL JAZIRA Ali Khaseif (Housani, m.51);Rashid, Jumaa, Ayed, Musallem Fayez;Al Hammadi (Al Otaiba, m.60), Al Hosani (Rabia, m.72), Al Attas, Boussoufa;Romarinho y Ali Mabkhout

REAL MADRID Keylor Navas, Achraf, Varane, Nacho, Marcelo, Modric, Casemiro, Kovacic (Lucas Vázquez, m.68), Isco (Marco Asensio, m.68), Cristiano Ronaldo y Benzema (Bale, m.80).

Goles 1-0 m.41: Romarinho. 1-1 m.53: Cristiano Ronaldo. 1-2 m.81: Bale.

Árbitro Sandro Ricci (Brasil). Amonestó a Ayed (68) por el Al Jazira.

Estadio Zayed Sports City Stadium, con 36.650 espectadores en las gradas.

MADRID- Gareth Bale encontró el premio a sus meses de sufrimiento, siendo el gran protagonista del pase del Real Madrid a la final del Mundial de Clubes, con un gol salvador que propició la remontada a nueve minutos del final y sacó a su equipo del esperpento, víctima de graves errores defensivos y de concentración ante un Al Jazira que tuteó al vigente campeón.

Cristiano buscaba convertirse en el máximo goleador de la competición pero de inicio se topaba en cada remate con Ali Khaseif, que sacaba de puños la primera y dejaba una gran parada a un remate tras córner que desviaba su defensa. Repetía ante un disparo ajustado de Modric que tras desviar su manopla repelía el poste.

El baño madridista no tenía premio e iban pasando los minutos según crecía la figura del portero local y se lesionaba en una de sus intervenciones.

Faltaba repliegue en fase defensiva del Real Madrid, síntoma de exceso de confianza, y el primer aviso llegaba con Ali Mabkhout que buscaba un compañero antes de rematar. Y faltaba acierto rematador, con Benzema acostumbrando a todos a su falta de pegada. Lo intentaba sin éxito en dos acciones y acababa eligiendo asistir a Modric que de nuevo se topaba con Ali Khaseif.

Siempre con balones en largo sorprendía Al Jazira y Mabkhout perdonaba con su disparo ajustado al palo. Se anulaba un gol a Benzema por falta de Cristiano y a Casemiro por la intervención del VAR. Su remate lo desviaba un defensa a la red, pero el colegiado interpretaba posición ilegal de Benzema.

Entre interrupciones y ocasiones perdonadas llegó el golpe del Al Jazira cuando se acercaba el descanso. El error en cadena de la zaga madridista dejó a Romarinho ante un inestable Varane, al que recortó antes de cruzar su disparo imparable para Keylor Navas. Saltaba la sorpresa ante la incredulidad de todos.

Los de Zidane se mostraban endebles en defensa porque su cabeza les impulsó a la relajación por sentirse superiores. Nada más reanudarse el duelo otro contragolpe tras córner encontraba un mal repliegue, Ali Mabkhout regalaba el gol a Boussoufa y solo la posición adelantada evitaba el desastre.

La ansiedad madridista crecía y su juego perdía brillantez. Acelerados buscaron a Benzema, que falló todo lo que tuvo, y a Cristiano que a los 53 minutos mandaba un mensaje de tranquilidad con su tanto.

El pase de Modric encontraba el error en el despeje de Jumaa y el latigazo seco de Cristiano, que lograba otro registro para sus récords personales.

Hasta cuatro ocasiones seguidas perdonó Benzema para desesperación de Cristiano, solo para empujarla a la red en dos de ellas. Entraban Marco Asensio y Lucas Vázquez para poner la puntilla con superioridad física, pero no fue hasta la entrada de Bale cuando el panorama cambió. A los 40 segundos de pisar el césped, en su primer balón remató de zurda a la red liberando todo su sufrimiento.

Incluso acarició el doblete, sin la necesidad de forzar en carreras aún sin confianza, con una elegante tijera que sacó abajo el portero. Era la última acción de un partido para el olvido madridista que dejó el pase a la defensa de la corona en la final ante Gremio. - Efe

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