Idiomas en un sistema integral y no mercantilizado

Jueves, 14 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

en la polémica sobre si Educación va a pedir el C1 de Inglés en todas las plazas de Magisterio o sólo en algunas, la carta del director general del 4 de diciembre ha dejado claro que va a ser en muchas, cada vez en más plazas, donde se va a pedir perfil en lengua extranjera. Las rotundas palabras que dirigía contra ELA en las primeras líneas quedaban sin fuerza a medida que se avanzaba en su lectura.

¿Quién no desea estar lo mejor preparado posible para este mundo globalizado? Para ELA el sistema educativo debe ser integral, buscar el desarrollo de la persona en todas sus dimensiones, incluida la capacidad de comunicarse con propios y extraños, que cada vez lo son menos. Pero para ello hay que virar el rumbo mercantilizador de la LOMCE, que sigue directrices de la Europa de los mercaderes, y que en el tema de los idiomas se ha obsesionado con el inglés.

Éste lo estudia como asignatura la totalidad del alumnado, pero en lugar de mejorar técnicamente los medios para aprenderlo, en casi todas las CCAA llevan muchos años con la decisión política de implantar programas como el PAI, que hacen que el alumnado tenga un 40% de las asignaturas en inglés. El profesorado se esfuerza para dar el máximo de calidad, pero las asignaturas afectadas, dado que el alumnado no tiene el dominio suficiente del idioma, son vaciadas de contenido, limitándose muchas veces a aprender vocabulario técnico de términos geográficos, históricos o científicos en inglés. Se pierde nivel de contenidos y la mejora en idioma apenas es útil, ya que está alejada de lo que el propio marco europeo de las lenguas (MCER) pide para certificar el nivel B1 que sería deseable a los 16 años: comprender las ideas principales de conversaciones y lecturas sobre asuntos cotidianos o de interés personal, desenvolverse en conversaciones sobre esos mismos temas de la vida diaria, hablar de forma sencilla sobre experiencias, opiniones, libros o películas y escribir mensajes personales.

En Navarra UPN aplicó lo mismo que esas otras CCAA, y el cambio de gobierno está suponiendo una oportunidad perdida para corregirlo. De hecho, aunque los partidos que sostienen al gobierno llevaron a su acuerdo programático una moratoria para evaluar el PAI e incorporar al currículo un plan de tratamiento integrado de las lenguas (TIL), el cambio no se ha producido. La evaluación no sirvió para demostrar las carencias del PAI a familias y sociedad, ya que por falta de convencimiento, presiones de los poderes fácticos y nombramientos equivocados, dicha evaluación acabó con una orden foral que califica al PAI “de interés educativo y estratégico”, y de hecho sigue extendiéndose. Es más, el director general acaba de reconocer esa “implantación masiva” que va a ir a más, y que en tres cursos los centros de modelo A y G “necesitarán que la mitad del profesorado generalista tenga perfil C1 de lengua extranjera”, que según él será mayoritariamente en inglés, pero también en francés, árabe, alemán, chino, ruso o wolof.

Todas esas lenguas se podrían ofrecer como optativa en Secundaria, priorizando lo oral y reforzándolo con la exposición al idioma con ayudantes de conversación, grupos de 8-10 alumnos, películas en versión original y videoconferencias en los centros para favorecer el contacto con interlocutores nativos, y participando en intercambios virtuales y reales con centros de otros países.

Dejar de impartir asignaturas en idioma extranjero en Primaria nos parece clave para la calidad de la educación, para que la escuela garantice al alumnado superar las carencias que las desigualdades sociales les provocarían de no haber un sistema educativo que las compense, sea equitativo y con igualdad de oportunidades, y que les ayude a ser personas críticas, participativas, que sepan convivir y cooperar para hacer un mundo mejor.

Junto a esta buena preparación general y un conocimiento suficiente de idiomas extranjeros, nuestro alumnado debería conocer también las lenguas propias. Hasta ahora el modelo D se ha demostrado como garante de este objetivo. No así el modelo G, que no pone al alumnado en contacto con nuestra otra lengua, como sí lo hace el A, de euskera como asignatura y acercamiento a la cultura vasca.

El cambio de rumbo que ELA pide al actual gobierno, exige la participación más amplia posible, y tener muy en cuenta la aportación del personal docente, que ha sostenido el sistema educativo en una situación laboral de creciente precariedad, recortes drásticos, continuos cambios legislativos e imposición de programas que han desplazado a centenares de funcionarios docentes a pesar de su valiosísima experiencia.

ELA presentó una enmienda a la totalidad que no fue tenida en cuenta en la finalmente aprobada Orden Foral 147/2016 del PAI, en ella planteábamos su reconversión y el desarrollo del tratamiento integrado de las lenguas propias y extranjeras, en cumplimiento del acuerdo programático. La evaluación “EcdPAI” demostró las carencias del programa, ya que realizada a un alumnado de nivel social medio-alto, los objetivos de aprendizaje de inglés no son significativamente superiores y los objetivos en la materia dada en inglés sólo igualan a los del alumnado medio navarro. Por ello, planteábamos recuperar en su plenitud los currículos oficiales, vigentes para Infantil y Primaria, y que habían sufrido de facto un vaciamiento evidente de contenidos debido al PAI. Para reforzar las 4 o 5 sesiones de Lengua extranjera en Primaria que proponíamos, planteábamos que un recreo a la semana fuera con actividades en dicha lengua, así como experiencias de inmersión de 3 a 5 días consecutivos a lo largo de los últimos 3 cursos de Primaria. Finalmente proponíamos que todos los centros elaboren un proyecto lingüístico que incluya un plan de TIL.

El debate está por realizarse, ELA está dispuesta a aportar soluciones, y más ante la deriva que va tomando este asunto, que afecta al alumnado en primer lugar, pero también a sus familias y al personal docente. El riesgo de conflicto grave está ahí, y seguir por el camino que se nos está llevando aboca a ello. Estamos a tiempo de darle vuelta.

Firman este artículo: Ainhoa Fernández, Alfredo Lakuntza, Rosa Guzmán y Juan Pedro Urabayen, de ELA Irakaskuntza Nafarroa

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