De los anillos. El poder

Ser el más grande de una gran marca implica gozar de la más avanzada tecnología, el lujo más exquisito y los planteamientos más audaces. El nuevo Audi A8 es todo eso y más, la demostración del poder de los anillos.

Un reportaje de Tomás Pastor - Sábado, 16 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Imponente presencia para un automóvil sofisticado y de superlujo, por dentro y por fuera. Fotos: Audi

Imponente presencia para un automóvil sofisticado y de superlujo, por dentro y por fuera. Fotos: Audi

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Imponente presencia para un automóvil sofisticado y de superlujo, por dentro y por fuera. Fotos: Audi

Acercarse a un automóvil como el nuevo Audi A8 es adentrarse en el futuro, meter la nariz en la bola de cristal, hurgar a través de la mirilla del agujero del tiempo o, más sencillamente, acariciar el poder de los anillos, de los cuatro aros que adornan la parrilla Singleframe del buque insignia de la firma alemana. No lo elegiría como el coche ideal para transitar por ciudad, salvo que nuestro chofer particular nos condujera a través de ella y nosotros fuéramos cómodamente alojados en las interminables plazas traseras, pero para todo lo demás es sin duda una berlina de superlujo de la que te acabas por enamorar y de la que no te querrás bajar nunca.

Audi presenta esta cuarta generación de su mayor turismo como “el futuro de la categoría superior, que se convierte otra vez en la referencia para el lema A la vanguardia de la tecnología, con un nuevo lenguaje de diseño, un concepto de pantalla táctil innovador y un sistema de propulsión electrificado. Se trata también del primer automóvil de producción mundial desarrollado para una conducción altamente automatizada (nivel 3, en el que el sistema se encarga totalmente de la conducción en vías de doble carril con separación física para ambos sentidos, con situaciones de tráfico denso y a velocidades de hasta 60 km/h)”, y con nuevos mecanismos que la casa germana introducirá a partir de 2018, como el estacionamiento pilotado en plazas de aparcamiento y garajes.

Dotado de una carrocería con dos larguras (5,172 metros el A8 y 5,302 metros el A8L) y dos distancias entre ejes (2,998 y 3,128 metros), cuenta con una anchura de 1,945 metros y una altura de 1,473 y 1,488 metros. Crece en todas las cotas exteriores (37 milímetros en largura, 13 y 17 en altura y 6 en distancias entre ejes), salvo en anchura, donde rebaja su medida en 4 milímetros. En su fabricación predomina el aluminio (58%), pero también materiales tan sofisticados como el acero conformado en caliente para la célula del habitáculo, complementados por un panel trasero extremadamente rígido realizado en polímero reforzado con fibra de carbono y una viga de magnesio que respalda el concepto de construcción ligera y extremadamente sólida.

El punto culminante de todo este despliegue de tecnología, exquisito gusto y lujosa sofisticación se muestra en las plazas traseras, especialmente en la versión de carrocería larga. La zona más elegante se sitúa en el asiento posterior derecho, que en el A8L puede ser una butaca de relax con numerosas opciones de ajuste y un reposapiés especial en el respaldo del asiento del acompañante. Aquí, los pasajeros pueden hasta recibir masajes y calor en sus pies, en varios niveles. Incluido en el paquete de asientos relax también existe la función de masaje para la espalda, reposacabezas de confort ajustables eléctricamente, reposapiés, una gran consola central, mesas plegables, climatizador de cuatro zonas, sistema de entretenimiento Audi Rear Seat Entertainment con dos Audi tablet y sistema de control remoto Rear Seat Remote, este último se ubica en el reposabrazos central trasero y cuenta con pantalla OLED, es extraíble y tiene aproximadamente el tamaño de un smartphone. El despliegue tecnológico también llega a las plazas delanteras, donde el nuevo MMI Touch Response dispone de una pantalla táctil de 25,7 centímetros que se complementa con una segunda pantalla táctil localizada en la parte inferior para el sistema de climatización o la introducción de textos con escritura manual, entre otras funciones. Y para cerrar un proceso de comunicación total con nuestra máquina sobre ruedas, también podremos dar instrucciones de voz a nuestro sofisticado A8.

Para el capítulo mecánico, Audi pondrá a la venta inicialmente dos propulsores de seis cilindros en uve y tres litros totalmente actualizados, un diésel de 286 CV y un gasolina de 340 CV, siempre con caja automática Tiptronic y tracción Quattro. Durante 2018 llegarán nuevas propuestas, entre ellas un híbrido enchufable. Y la parte dolorosa, para los más afortunados, e imposible para la mayoría de los mortales, se concreta en un precio que parte de 97.500 euros.

AUDI A8