A la contra

Un calco

Por Jorge Nagore - Sábado, 16 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

echaba de menos ese discurso basado en hipótesis con que años atrás nos regalaba los oídos semana sí y semana también el añorado Roberto Señor Cangrejo Jiménez, máximo deshacedor del PSN hasta que lo dejó en la ruina en manos de una María Chivite que lo bajó aún un poco más en las forales de 2015 hasta convertirlo en el quinto partido de Navarra, suelo electoral incluido. El quinto. Bueno, pues la secretaria general del quinto partido de Navarra dijo ayer que “si lidera el próximo Gobierno de Navarra, la Ribera estará en la agenda política”, como si la Ribera no estuviera en la agenda política. Pero lo hermoso es lo de hablar en plan hipótesis absolutamente imposible de tener un mínimo viso de convertirse en realidad. Porque para liderar el Gobierno de Navarra o le ganas en votos a UPN o formas una alternativa con Geroa, Bildu, Podemos e IE y les superas en votos a todos ellos, algo francamente inverosímil a estas alturas de la película, máxime teniendo en cuenta que para votar a la copia la gente suele preferir votar al original. Porque una copia acomplejada de serlo, no mucha diferencia más, es lo que es el PSN con respecto a UPN desde 1996, salvando 3 o 4 asuntos sociales o de alcance meramente estético. En las cuestiones económicas, estructurales y primordiales, un calco perfecto de aquellos con quienes gobernó en coalición de 2011 a 2012 y que no duró más por la demostrada ineptitud y arrogancia políticas de sus dos líderes, unos Barcina y Jiménez que en ni dos años y medio han pasado al más absoluto de los olvidos políticos. Con esas mimbres, sin mover apenas las orejas pero sin moverse un solo metro de la sombra de UPN y de su argumentario acerca por ejemplo del euskera, el PSN aspira a que la Ribera esté en la agenda política. A lo que se ve, Navarra y todos los ayuntamientos riberos desde 1977 hasta 2015 los gestionó el PCUS. Tiene tela la jeta que tienen.