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En fin

Estella, la capital del sentido común

por javier arizaleta - Sábado, 16 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

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Asumir el papel de capital no es solo una cuestión administrativa. Que Pamplona reciba 25 millones por este papel, abre una agravio comparativo con las demás ciudades que ejercen pero no son reconocidas. Es cierto que pasan los años y los diferentes gobiernos de UPN y PSN hasta el ahora liderado por las fuerzas del cambio, siguen sin otorgarle a Estella-Lizarra ese papel de capitalidad. Unos como el PSN no lo vieron necesario en su momento y ahora lo ven prioritario, otros como UPN un día lo ven claro pero cuando cruzan el Perdón se les olvida y los del cuatripartito que dirigen ahora el Ayuntamiento tienen el corazón partido. La carta de capitalidad se le puede llamar de muchas maneras pero en resumen es ese reconocimiento de que una ciudad como la Vieja Lizarra asume el coste de unos servicios que presta al resto de la Merindad y lo hace sin la recompensa que sí tiene Pamplona. Servicios administrativos, sanitarios, educativos, sociales y pongamos aquí un etcétera para no dejarnos ninguno. Servicios que hacen Merindad que posiblemente sea el concepto que más rechina y que no se termina de ver claro, ya que del resto de las merindades como tal ha desparecido. Por varios motivos Estella-Lizarra y su comarca lo han mantenido vivo y desde luego no se ve como una antigualla del pasado. Esa visión de la Comunidad entorno a Pamplona y Tudela, poco ayuda al mantenimiento de la Navarra diversa. El modelo de administración local del futuro, para que alcance la utilidad que persigue, tiene que respetar las singularidades más pequeñas. Y en esta Merindad hay muchas, incluida la del reconocimiento a que Estella-Lizarra reciba, por fin, por los servicios que presta. No hace falta llamar capital a lo que es puro sentido común.

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