Delito de ‘silbotráfico’

Por Tomás de la Ossa - Domingo, 17 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Varios jueces de la Audiencia Nacional han dictaminado, otras tantas veces, que pitar al rey y al himno en una final de Copa no es delito, porque predomina la libertad de expresión. Pero los inquisidores patrios habituales han insistido hasta encontrar a un juez que ha admitido el caso, y ahí tiene a Santiago Espot, de Catalunya Acció, acusado de “promover la pitada” de la final de 2015. La acusación es surrealista, porque las armas del delito son… silbatos. Dice el juez que Espot los repartió con el “plan preconcebido” (si alguien conoce un plan no preconcebido que nos lo enseñe) de que hubiera pitada. Pero, claro, si sus colegas ya han dicho que las pitadas no son delito, ¿cómo puede serlo promoverlas (o dirigirlas desde el campo con una batuta)? ¿O es que una pitada espontánea es libertad de expresión y una organizada es un crimen? ¿O es que los silbatos son como el hachís, que no hay delito en el consumo propio, pero sí si haces silbotráfico?