Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Hegemones

Sola ante el peligro

Por Miguel Turullols - Domingo, 17 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Galería Noticia

Y entonces, nada. Nada de nada. Jerusalén es hoy la capital de Israel según Estados Unidos. Y al margen de cuatro protestas tibias y un par de declaraciones grandilocuentes de líderes árabes, aquí no ha pasado nada. Ni los palestinos ni el mundo islámico han reaccionado. Qué fácil es justificarlo a toro pasado, pero existen varios factores que pueden justificar lo que acaba de ocurrir. O, mejor dicho, lo que acaba de no ocurrir.

Desde el punto de vista interno, los palestinos están exhaustos y hartos. Una encuesta realizada este mismo mes señala que el 70% de los palestinos quiere que Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina, dimita. Por lo que sus llamamientos a protestar no han tenido mucho calado.

Y no sólo con Abbas, los palestinos están desilusionados en general con Fatah y Hamas, los dos grandes actores políticos que en vez de colaborar en la construcción de un Estado Palestino llevan años sumidos en un enfrentamiento que ha llevado a Abbas a imponer sanciones económicas a la Franja de Gaza (es decir, palestinos imponiendo sanciones a palestinos) y dejado varios centenares de muertos.

Todo ello ha provocado que Palestina lleve sin convocar elecciones generales desde 2006, aunque parece que, si no se tuerce la reconciliación entre Hamas y Fatah, van a celebrar unos comicios en 2018.

¿Y el mundo islámico? Predomina el postureo, como siempre. Lo que se suele desconocer es que el primer donante económico de Palestina son los Estados Unidos, que en 2016 donaron 356 millones de dólares, seguido de la UE con 160. En tercer lugar, aparece Arabia Saudí, con 148 millones y Turquía, que esta semana desplegó toda su influencia para erigirse como campeón de la causa palestina, figura en el puesto 28.

Es decir, los países árabes son perros ladradores y poco mordedores. De hecho, para ellos se trata más de una cuestión de imagen política interna que de un verdadero compromiso con Palestina que, como siempre, se queda sola ante el peligro.

Herramientas de Contenido

Más sobre Política

ir a Política »