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Una Reina de la Faba con acento boliviano

la niña ruth sustacha, de 11 años, que llegó el año pasado de su país a caparroso, protagonizará la ceremonia del 27 de enero

Un reportaje y fotografía de Carmelo Armendáriz - Domingo, 17 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Los doce niños y niñas que participaron en el sorteo.

Los doce niños y niñas que participaron en el sorteo.

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  • Los doce niños y niñas que participaron en el sorteo.
  • Ruth, con Fernando Hualde, en el kiosko de la plaza.

la niña Ruth Sustacha Taboada, de 11 años, de origen boliviano y vecina de Tafalla, será entronizada el 27 de enero como Reina de la Faba de 2018, al resultar afortunada con el haba escondida en el trozo de rosco que se repartió ayer entre un grupo de doce chicos y chicas, previamente seleccionados entre los estudiantes del 6º curso de Primaria de los tres colegios de la ciudad. Ruth, alumna del Colegio de Escolapios, se trasladó el año pasado con su familia de su Bolivia natal a Caparroso y este mismo año han fijado su residencia en Tafalla.

La elección se llevó a cabo en un acto que tuvo lugar en la sala multidisciplinar del Centro Cultural Tafalla Kulturgunea, organizada un año más, y ya van más de 50, por la sociedad Muthiko Alaiak de la capital navarra. Antes de repartir el rosco intervinieron brevemente el concejal y presidente de la Comisión de Cultura del Consistorio tafallés, Iñaki Lerga, y el presidente del Muthiko Alaiak, Igor Berzal. Posteriormente, tomó la palabra el historiador Fernando Hualde, que ejercerá como Rey de Armas en el desarrollo de esta fiesta que recuerda los orígenes y el simbolismo de esta tradición propia del Reino de Navarra, que fue instaurada en el siglo XIII por Teobaldo I y que alcanzó su máximo apogeo en el XV, en tiempos de Carlos III El Noble.

Hualde explicó el significado de la fiesta, “que comenzó a celebrarse cuando Navarra era un reino independiente en el día de la Epifanía, con una comida en el Palacio Real a la que eran invitados los niños más desfavorecidos. En los postres se servía un rosco con un haba dentro y al que le salía era coronado por un día con todos los honores”, relató. Esa costumbre fue recuperada por la sociedad Muthiko Alaiak en el año 1920, con una fiesta a la que invitaban a los niños residentes en la Misericordia de Pamplona y desde el año 1964 la convocatoria es itinerante. En Tafalla se celebró en 1973 y desde entonces no había vuelto a la ciudad.

carlos III y tafallaFernando Hualde recordó que Carlos III “quiso mucho a Tafalla”. En 1418 le concedió el privilegio de celebrar ferias, de forma que el próximo año se conmemorará el 600º aniversario. En 1417 tomó la decisión de construir en Tafalla un palacio real, “el Versalles del Reino”, apuntó, “de mayor superficie que el palacio de Olite y con restos que se mantuvieron en pie hasta finales del siglo XIX”.

Después se procedió al reparto y la degustación del rosco. Participaron en el sorteo doce chicos y chicas, cuatro de cada colegio: Amaia Arregui Sola, Mikel Jiménez Irañeta, Ángel Jiménez Jiménez y Ruth Sustacha Taboada, de Escolapios-Escuelas Pías;Arkaitz Ciriza Fernández, Iraide Etxenike Calleja, Naiara Guillén Mina y Julen Rodríguez Ardanaz, de la Ikastola Garcés de los Fayos;y Mikel Esteruelas Furtado, Ibai Llorente Jiménez, Eider Olangua Gainza y Alicia Vallejo Acarreta, del Colegio Público Marqués de la Real Defensa.

Después de mostrar su hallazgo, Ruth recibió como primeros regalos un pañuelo y una insignia de la Peña Muthiko Alaiak, libros, mochila y material didáctico y deportivo. Seguidamente, fue vestida para el desfile que protagonizó hasta la plaza de Navarra, acompañada del Rey de Armas, los clarineros y un grupo de dantzaris txikis del Muthiko. En el kiosko, Fernando Hualde dio a conocer públicamente la identidad de la Reina de la Faba y convocó al vecindario a la ceremonia de coronación el 27 de enero en la iglesia de Santa María, en un acto solemne que reproducirá fielmente el ritual del nombramiento y juramento de fidelidad a las leyes y a los fueros de los reyes navarros. La cita finalizó con un aurresku que le bailó la dantzari Amaia Hernández.

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