Mesa de Redacción

Redes podridas

Por Víctor Goñi - Lunes, 18 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

incautos de nosotros, los que creímos que las redes sociales iban a representar una democratización de las opiniones y un intercambio fructífero de ideas para abrirnos las meninges y amejorar el pensamiento. Poco de eso ha ocurrido;al revés, prima la aspereza dialéctica, tan escasa de argumentación como profusa en descalificaciones y ocurrencias de quita y pon para ganar adeptos. La cloaca apesta y sólo cuando el hedor ha alcanzado su pituitaria, por convertirse en pasto directo de las invectivas de los usuarios, la clase política se ha percatado de la dimensión del problema que ella misma contribuyó a generar y acrecentar por el zafio pugilato entre los tuiteros de guardia de los partidos. Dejando bien sentado que la sacrosanta libertad de expresión sólo puede acotarse judicialmente en casos inequívocos de vejación y/o amenaza, semejante envilecimiento debiera corregirse mediante un esfuerzo general de contención, anteponiendo la ironía en la sana crítica al vituperio. Para quienes aprendimos a comunicarnos sin redes sociales, sólo hace falta voluntad para no perseverar en la degradación. Pero cómo hacer para que dulcifiquen su pobre sintaxis digital aquéllos que han crecido asidos al móvil, esos convencidos de que los sentimientos se expresan pulsando en la pantalla pulgares hacia arriba o corazones de colores.