La extrema derecha vuelve al poder en Austria 10 años después

Los conservadores crean un programa en el que destaca el endurecimiento de las políticas de inmigración y asilo

Martes, 19 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

El canciller austriaco, Sebastian Kurz, y el presidente austriaco, Alexander van der Bellen.

El canciller austriaco, Sebastian Kurz, y el presidente austriaco, Alexander van der Bellen. (Foto: Efe )

Galería Noticia

El canciller austriaco, Sebastian Kurz, y el presidente austriaco, Alexander van der Bellen.

viena- Después de diez años en la oposición, el ultranacionalista Partido Liberal de Austria (FPÖ) reeditó ayer la coalición que ya formó con el Partido Popular (ÖVP) entre 2000 y 2006, con un programa en el que destaca el endurecimiento de las políticas de inmigración y asilo.

Los 15 miembros del nuevo Gobierno, encabezados por el canciller y jefe del ÖVP, Sebastian Kurz, prometieron sus cargos en un acto celebrado en el antiguo Palacio Imperial de Viena, mientras 1.500 policías mantenían alejados a los 6.000 manifestantes que protestaban contra la entrada de los ultras en el Ejecutivo.

Con 31 años, Kurz es el jefe de Gobierno más joven de la UE.

El presidente federal, el ecologista Alexander van der Bellen, recordó durante la ceremonia sus propias diferencias ideológicas con el nuevo Ejecutivo y recordó que éste deberá “respetar la historia de Austria, sean los capítulos positivos y también los oscuros”, en clara referencia al pasado nazi del país.

Entre los ministros del FPÖ hay algunos políticos con un pasado o presente cercano al extremismo de derechas.

Entre ellos, el propio vicecanciller y líder del partido, Heinz Christian Strache, que tuvo contactos neonazis en su juventud, o el nuevo ministro de Infraestructuras, Norbert Hofer, que es miembro de un cofradía pangermánica y nacionalista.

Mientras en la sede de la presidencia asumía el nuevo Gobierno, formado dos meses tras las elecciones generales del pasado 15 de octubre, varias miles de personas protestaban en la cercana Plaza de los Héroes contra la nueva subida al poder de la extrema derecha.

Los críticos temen que con el FPÖ controlando los ministerios de Interior y de Defensa, se produzca un recorte de derechos fundamentales, como de manifestación o libertad de prensa.

La reedición de la coalición derechista, ahora con Kurz y Strache al frente, promete mano dura frente a la inmigración, una reducción del gasto público, bajadas de impuestos, algunas reformas en la administración pública y la promesa de corregir lo que califica como “desarrollos equivocados” en la UE. - Efe

Últimas Noticias Multimedia