Decir sí en el referéndum de Policía Foral

Por Juantxo Zabalza Erviti - Miércoles, 20 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Mañana jueves, día 21 de diciembre, todos los policías forales, con independencia de su afiliación, estamos convocados a un referéndum en el que se decidirán asuntos de gran importancia relacionados con el modelo policial y las condiciones laborales de nuestro colectivo. En APF consideramos que el momento tiene su trascendencia y por eso hemos promovido desde un primer momento la participación de todos, entendiendo que así tendremos una opinión más sólida y fundada. Y por esto mismo no hemos podido comprender la campaña de mentiras, insidias y medias verdades que, de manera anónima, se ha vertido en las redes sociales con el único objetivo de desprestigiar y deslegitimar esta consulta. Resulta realmente increíble que estos oscuros propagandistas -aparentes defensores de la democracia y la participación- se muestren contrarios a la mera celebración de un referéndum, y que no hayamos tenido conocimiento claro de su posicionamiento sobre el mismo. Todo lo más se han limitado a descalificarlo diciendo que es “incompleto o insuficiente” -cosa que ya sabemos todos-, obviando que, aún así, mejora lo que tenemos, y sobre todo revierte la nefasta herencia de retribuciones y condiciones de trabajo que nos impuso la Ley 15/2015. Estos manipuladores de la opinión -que critican, pero no se atreven;que juzgan, pero no proponen- saben en el fondo que este Acuerdo es bueno para Policía Foral, y solamente su soberbia, su torpeza, su incapacidad para negociar, les ha llevado a la situación en la que se encuentran.

Pero bueno, tampoco queremos darle más cancha a estos militantes de la postverdad, y sí que queremos incidir en los argumentos que validan nuestra apuesta por el sí en este referéndum. Un referéndum que se concibe tras las fallidas negociaciones con la Consejería de Interior;que se afirma tras las conversaciones mantenidas con los grupos parlamentarios de Izquierda Ezkerra, Geroa Bai, Bildu y Podemos, y que se consolida con el Acuerdo que proponemos mañana al colectivo, y en el que se establece, entre otras cosas, lo siguiente: jornada horaria anual de 1.592 horas con las correspondientes compensaciones horarias;recuperación de las retribuciones anteriores a la Ley 15/2015, o, en su defecto, el mantenimiento de las actuales retribuciones;compensación económica voluntaria del 17% sobre el sueldo del nivel por superación de pruebas físicas, y la posibilidad de su reversión a los seis años;razonables condiciones laborales para las unidades con horario flexible y escoltas, y el compromiso de incrementos retributivos acordes con esas condiciones en una nueva valoración de puestos de trabajo;supresión de algunos puntos que entendíamos problemáticos en nuestro régimen disciplinario;elaboración de un reglamento de segunda actividad en el plazo de un año;movilidad voluntaria entre unidades;apuesta por un modelo policial que asegura el crecimiento de Policía Foral mediante una ratio mínima, OPES, tasa de reposición al 115%, pasarela de policías locales a Policía Foral, convenios entre administraciones, permutas entre PF y policías locales ... Y, atención, el compromiso político y la dotación presupuestaria para un tema tan crucial como es el adelanto de la edad de jubilación. Concretamente se establece una disposición en la que se recoge que el Gobierno deberá comunicar “al órgano ministerial correspondiente su compromiso para realizar las dotaciones presupuestarias que sean precisas al objeto de aportar la parte que le corresponda en concepto de cotización a la Seguridad Social”.

Como puede apreciarse, creemos que hay argumentos sobrados para avalar el hecho de que todos los policías forales saldrán beneficiados de este acuerdo, y que, contrariamente a lo sucedido tras la aprobación de la Ley 15/2015, nadie saldrá perjudicado. Ya sólo por esto en APF lo tuvimos claro y hemos defendido desde un primer momento y sin complejos el sí al Acuerdo. Nuestra campaña informativa -con vídeos, correos, comunicados y documentación diversa-;nuestras reuniones con diversas unidades de Policía Foral;nuestras convocatorias de asambleas, abiertas a todo el colectivo, son ejemplos de que sabemos lo que queremos. Ahora bien, también sabemos que son nuestros compañeros los que deben tener la última palabra. Porque son ellos los que conocen mejor que nadie su realidad laboral y profesional. Porque si nadie trabaja por ti, que nadie decida por ti.

El autor es presidente de la Agrupación Profesional de Policía Foral