Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

La campaña electoral más atípica finaliza sin mayorías claras a la vista

Catalunya decide mañana en unos comicios marcados por la intervención del Estado y el encarcelamiento o exilio de candidatos

R. Martín - Miércoles, 20 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

El candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat, Miquel Iceta, baila acompañado del expresidente del alcalde de Cornellá, Antoni Balmón, tras su intervención esta noche en el mitin final electoral

El candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat, Miquel Iceta, baila acompañado del expresidente del alcalde de Cornellá, Antoni Balmón, tras su intervención esta noche en el mitin final electoral (EFE)

Galería Noticia

El candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat, Miquel Iceta, baila acompañado del expresidente del alcalde de Cornellá, Antoni Balmón, tras su intervención esta noche en el mitin final electoral

pamplona- La campaña electoral catalana para las elecciones del 21D cerró anoche con apelaciones constates de los principales partidos al voto útil y con reproches entre sí de las formaciones independentistas ERC y Junts per Catalunya en busca de la hegemonía del voto soberanista. También en el bloque constitucionalista hubo lanzamiento de dardos envenenados entre los dirigentes de Ciudadanos (a quien varios sondeos le dan como ganador en votos, aunque no en escaños) y el PSC de Miquel Iceta en busca del voto indeciso.

La campaña que se cerró anoche ha sido la más atípica e inusual de los últimos años. Arrancó con tres candidatos en prisión y cinco candidatos en Bruselas y estuvo marcada por la ausencia física en los actos electorales de dos cabezas de lista Carles Puigdemont por Junts per Catalunya (JxCAT) y Oriol Junqueras por ERC.

Y, claro está, por la intervención por parte del Estado de la Generalitat tras la imposición del artículo 155, que fue el que permitió al Gobierno de Rajoy disolver el Parlament y convocar los comicios.

Todos los sondeos auguran una participación histórica, incluso rozando o superando el 80% -en las de 2015 se superó el 77%- lo que podría dinamitar todas las quinielas en función del sentido de voto de quienes en otras citas se quedaron en casa. Y los sondeos dibujan un escenario sin mayorías claras e incluso con un Parlament tan fragmentado que haría casi imposible la gobernabilidad.

Aparentemente movilizado al cien por cien el votante independentista, queda por ver si una participación récord iría al voto constitucionalista y qué fuerza de este bloque (C’s, PSC y PPC) se beneficiará más de ello.

Otra muestra de que son unas elecciones atípicas es que son los primeros comicios en territorio español que se celebran en un día laborable desde las generales de 1982. Y a apenas tres días de la Navidad y a dos de un clásico futbolero como el Real Madrid-Barcelona.

Ha sido una campaña con pocos giros de guión y ritmo bastante previsible dentro de la excepcionalidad de la convocatoria.

Ha sido más una campaña de efectos mediáticos que de mensajes programáticos, más de especulaciones sobre geometría parlamentaria que de promesas electorales. Una campaña inusual, con el candidato de ERC, Oriol Junqueras, en prisión, con el aspirante a renovar la presidencia, Carles Puigdemont (JxCAT) haciendo campaña en Bélgica y con candidatos republicanos y del PDeCAT en mítines, pero en libertad provisional. Por atípica, ni se espera la tradicional foto de candidatos en la jornada de reflexión de hoy.

La sombra de la repetición de los comicios planea incluso antes de la votación tras los resultados de las encuestas.

Aunque todos los candidatos se han conjurado en campaña para evitar una repetición electoral, los resultados de mañana y sobre todo la capacidad de maniobra que observen los partidos para conformar amplias y heterogéneas alianzas, determinarán si Catalunya es hoy por hoy ingobernable y hay que volver a llamar a la ciudadanía a las urnas.