Europa da marcha atrás en su sentencia de despido temporal

La abogada del Tribunal de la UE avala la distinta indemnización entre un eventual y un fijo

Jueves, 21 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

pamplona- La abogada general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Juliane Kokott, ha dictaminado que es compatible con la legislación comunitaria que un trabajador temporal en España reciba al concluir su contrato una indemnización menor que en el caso de despido de otro temporal o de un empleado fijo. Por tanto, la justicia europea empieza a apuntar a un cambio de sentido en la doctrina que, desde septiembre de 2016, sostenía que los trabajadores temporales tienen derecho a una indemnización igual a la de los fijos.

La opinión de la abogada general de la corte, cuyo análisis no es vinculante pero suele orientar el dictamen del tribunal, se basa en que el término del contrato en la fecha estipulada no supone un elemento de sorpresa para el empleado temporal. El análisis responde a una cuestión prejudicial planteada por el Tribunal de Justicia de Galicia al Tribunal de Justicia de la UE relativa a la figura del contrato de relevo contenida en el Estatuto de los Trabajadores. La contratación de un empleado para cubrir la jornada que deja vacante un trabajador que se jubila parcialmente puede ser indefinida o de duración determinada, a elección del empresario.

diferencia de tratoEsa circunstancia genera una diferencia de trato, ya que a los temporales se les aplica un concepto de extinción de contrato por “circunstancias objetivas” de 12 días por año trabajado frente a los 20 días de compensación para los indefinidos o temporales despedidos por “causas objetivas”, es decir, imprevistas y normalmente dependientes de la voluntad del empresario.

La abogada general sostiene que, si bien la pérdida del puesto de trabajo de un contrato de duración limitada es “un hecho enormemente desagradable, incluso dramático, que con frecuencia lleva aparejadas notables dificultades personales y sociales”, no supone “en modo alguno una sorpresa” en el caso e que el contrato llegue a su fecha de finalización. Y expone que si se pretendiese impedir a los estados miembros diseñar de forma diferenciada su legislación laboral en función de las diferencias y de los intereses señalados se estaría socavando la distinción entre contratos de trabajo de duración determinada y de duración indefinida. - D.N.