Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Mesa de Redacción

Aval al cambio en Navarra, crece la derecha y duro aviso al PSN

Por Joseba Santamaria - Jueves, 21 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

la encuesta del Navarrómetro refleja la consolidación del espacio electoral del cambio político y social -además de una valoración positiva del Gobierno y de la presidenta Barkos-, pese a la oposición de acoso y derribo permanente, y el equilibrio de la pluralidad de Navarra con un empate a 25 escaños frente al 26-24 actual. Más allá de la credibilidad que cada uno otorgue al Navarrómetro y a la cuestionable cocina del reparto de escaños -basta repasar las estimaciones de voto directo y de simpatía de cada partido para comprobar que hay una exagerada suma favorable al bloque de derechas-, los datos reflejan que las fuerzas del cambio que sostienen al Gobierno de Barkos han consolidado su terreno y que la dureza de la oposición de UPN, PP y PSN logra avances escasos e insuficientes para asegurarse la recuperación del poder en 2019. De hecho, el dato más significativo de esta previsión electoral quizá sea el desgaste que vuelve a sufrir el PSN perdiendo dos de sus actuales siete escaños tras alinearse con la estrategia de oposición identitaria y de confrontación territorial y social que impulsan UPN y PP. Ambos partidos serían los beneficiados a la hora de sacar réditos electorales a un discurso duro y sectario, aunque sería una mejora mínima en ambos casos, ya que Esparza sólo recupera un escaño de los cuatro perdidos en 2015 y el PP sumaría uno más, pero seguiría siendo una fuerza residual con tres parlamentarios de 50. Y con sus dos líderes, Esparza y Beltrán, como los peores valorados por la sociedad navarra sin llegar siquiera al 4. Si el PSN sigue anclado en la complicidad sistemática con UPN y PP sus posibilidades de volver a ocupar un espacio político efectivo en la política navarra y cierta relevancia social y electoral seguirán reduciéndose. Una vez más, su alineamiento con las tesis más extremistas de las derechas navarras benefician a esas mismas derechas y tiene un alto coste político para el PSN. Más aún si se confirma la entrada de Ciudadanos en el Parlamento con un escaño con el mismo escaso margen con el que ya estuvo a punto de conseguirlo en 2015. Entre las fuerzas que sostienen al Gobierno de Barkos, la encuesta apunta pocas variaciones: Geroa Bai pierde un parlamentario y quedaría con ocho, EH Bildu pasa de ocho a nueve y Podemos se dejaría otro, posiblemente arrastrado por los problemas internos en Navarra de los últimos meses y por el desgaste político general de unas siglas acosadas política y mediáticamente a diario desde los poderes del Estado en Madrid. Por último, I-E mantiene su espacio histórico con dos parlamentarios. Unos cambios mínimos que mantienen el peso electoral de los cuatro partidos en el mismo lugar que en 2015 les sirvió para lograr un vuelco electoral histórico. El cambio político no muestra signos de desgaste o retroceso y la mayor parte de los ciudadanos considera que la situación económica y política de Navarra ha mejorado. La realidad que perciben los ciudadanos es que Navarra ha recuperado un lugar sólido y está impulsando medidas de cambio profundas en ámbitos políticos, sociales y económicos claves que los navarros y navarras valoran más positivas que negativas. La encuesta marca una tendencia social de aval al cambio en Navarra con la sombra de que la oposición vive políticamente más de los errores del propio cambio que de los contenidos del discurso de su propia estrategia de oposición.

Herramientas de Contenido