Una ‘nueva’ merindad

Sábado, 23 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Mapa de Navarra en el que se dividen las 11 comarcas y subcomarcas que plantea el antrproyecto de ley.

Mapa de Navarra en el que se dividen las 11 comarcas y subcomarcas que plantea el antrproyecto de ley.

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Mapa de Navarra en el que se dividen las 11 comarcas y subcomarcas que plantea el antrproyecto de ley.Representantes de las localidades de la Merindad en la última asamblea de Mancomunidad.

eL Gobierno de Navarra ha presentado esta semana el anteproyecto de ley para la reforma de la Administración Local, una reforma que lleva décadas coleando y que plantea dividir la Comunidad Foral en once comarcas. No obstante, el texto estará en exposición pública hasta el próximo 9 de enero y podrán introducirse aportaciones y cambios.

En el caso de la conocida como Merindad de Estella, esta pasa a denominarse Comarca Ega, con un total de 59.200 habitantes (a fecha de 2015) y 66 municipios. A su vez se divide en dos subcomarcas: Montejurra, con 55 ayuntamientos, y Ribera Estellesa, con 11. Es la comarca con más ayuntamientos de todas y la de mayor superficie, con 1.750,4 kilómetros cuadrados.

De los 72 ayuntamientos que forman parte hoy día de la Merindad, seis pasan a pertenecer a comarcas distintas: Azagra a Ribera Alta;Goñi a Arga;y Artazu, Cirauqui, Guirguillano y Mañeru, a Valdizarbe.

Esta reforma es fruto de un largo proceso, de dos años, en el que han participado las entidades locales que así lo han querido. Según explicó la consejera Isabel Elizalde, lo que se busca con ella es “reducir progresivamente el desequilibrio entre las distintas zonas de Navarra” y también “dotar a los gobiernos locales de los recursos organizativos y económicos para cumplir su papel como administración”, señaló.

cambios Y COMPETENCIASEn el nuevo texto los ayuntamientos y concejos mantienen la condición de entidad local, no así los distritos, consorcios y asociaciones de servicios, aunque eso no significa que desaparezcan. Como nuevas entidades locales surgen las once comarcas, que absorberán a las actuales mancomunidades.

Estas tendrán cinco competencias: abastecimiento de agua, gestión de los residuos, servicios sociales, ordenamiento territorial comarcal y organización de los servicios de Secretaría e Intervención. Una novedad es que el puesto de Secretaría será necesario en los ayuntamientos de más de 1.500 habitantes y el de Intervención, en los de más de 3.000.

La financiación de las entidades locales es otro de los cambios notables en esta propuesta. La reforma afecta tanto a los Fondos de Transferencias Corrientes y de Capital del Gobierno a los ayuntamientos, como a los propios impuestos municipales.

La dotación del Fondo de Haciendas Locales será un porcentaje fijo y estable de los ingresos tributarios que tenga la Hacienda Foral. El porcentaje que corresponderá aún no se ha fijado, pero la consejera y el director general de Administración Local, Xabi Lasa, ya adelantaron que no será inferior al 10% y que deberá quedar fijado para diciembre del año 2018, una vez que delimite las competencias que hoy día se consideran “impropias” o “dudosas”.

Con la nueva ley ya no habrá diferenciación entre Transferencias Corrientes y Transferencias de Capital, ya que habrá una única estructura de reparto;eso sí, será condición obligatoria que estén actualizadas las Ponencias de Valoración en los ayuntamientos (las que marcan el pago de la contribución) e incluso se abre la posibilidad de que las Ponencias sean de alcance comarcal.

Esa estructura de reparto tendrá varios epígrafes: una parte para financiar obras vinculadas a planes directores diseñados por el Gobierno;otra parte distribuida en módulos para financiar determinados servicios;y otra tercera parte de libre determinación. Otras líneas específicas serán los montepíos, las retribuciones a corporativos, etc.

más eficienciaLa designación de las comarcas como entidades locales persigue organizar mejor los servicios supramunicipales y aprovechar de forma más eficiente los recursos humanos y material, según reza el anteproyecto de ley. Las nuevas 11 comarcas tienen un carácter territorial, estructurando Navarra en demarcaciones de una configuración estable y que sean referencia para cualquier servicio supramunicipal, es decir, que transcienda a un ayuntamiento. Además, desde las comarcas se prestará el servicio de Secretaría e Intervención en los municipios que por habitantes no lleguen al mínimo para contar con esa figura (1.500 para Secretaría y 3.000 para Intervención).

El personal de las mancomunidades y entidades supramunicipales quedará integrado en las comarcas. Estas, por cierto, determinarán el número de miembros de cada asamblea, que se elegirán por una fórmula mixta: parte por los ayuntamientos y parte en función de los votos obtenidos por partidos, coaliciones... Las personas designadas tendrán que ser concejales.