Adiós al navarro rey de las salsas en Estados Unidos

El pasado día 5 de diciembre murió en california Ramón Ylarregui, nacido en itsaso (basaburua), inventor de un condimento popularísimo

Un reportaje de Lander Santamaría. Fotografías EuskalKultura.com - Domingo, 24 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

El navarro Ramón Ylarregui Aldareguía (izda), emigrante en los Estados Unidos de Norteamérica, natural del concejo de Itsaso (Basaburua) donde el domingo pasado se celebró una misa por su descanso eterno, junto a su hijo Michael.

El navarro Ramón Ylarregui Aldareguía (izda), emigrante en los Estados Unidos de Norteamérica, natural del concejo de Itsaso (Basaburua) donde el domingo pasado se celebró una misa por su descanso eterno, junto a su hijo Michael.

Galería Noticia

El navarro Ramón Ylarregui Aldareguía (izda), emigrante en los Estados Unidos de Norteamérica, natural del concejo de Itsaso (Basaburua) donde el domingo pasado se celebró una misa por su descanso eterno, junto a su hijo Michael.La salsa Basque del navarro Ylarregui es una de las más famosas en Estados Unidos.

el emigrante navarro Ramón Ylarregui, que nació en la localidad de Itsaso, concejo de Basaburua, en Ultzamaldea, considerado el rey de la salsa de barbacoa en los Estados Unidos, falleció el día 5 de diciembre pasado en Madera (California) donde residía, a los 87 años. El finado, tercero de los hijos varones de Juan Ylarregui y María Aldareguia (sus mayores fueron Bautista y José y su hermana menor Rosalía), había nacido el 23 de febrero de 1930 y después de marchar y establecerse en California elaboró y patentó una salsa de aliño de carnes asadas a la que bautizó Basque (vasco) con la que se hizo famoso en la industria alimentaria norteamericana.

En 1954, Ramón (Raymond o Ray, como era conocido) emigró a Estados Unidos para trabajar como pastor para su tío Miguel Ylarregui. Era un hombre inquieto, ingenioso y emprendedor, que creó negocios con otros vascos, trabajó en una lechería, en el rancho del también navarro Phil Erro en Caruthers, siempre en la zona californiana de Fresno y el Valle de San Joaquín. Allí y en 1962, se casó con Dora Larrea, de Erro, cuando poseía ya un rancho de 80 acres (un acre, igual a 4.046,86 metros cuadrados) en una zona que cuenta históricamente con una numerosa colonia de vascos, al tiempo que trabajaba de forma autónoma en labores para otros rancheros, y también se desempeñó para el Laguna Irrigation District, un departamento público de riegos, así como para su primo Clarence Ylarregui.

la salsaPero sería en 1980 cuando se decidió por fundar la empresa que le aseguraría el porvenir y le llevaría a gozar de gran popularidad, bautizándola Basque Company y elaborando la salsa, también de nombre Basque de su invención. Y en un país donde las barbacoas, parrillas y asados representan uno de los signos externos más llamativos del american way of life(estilo de vida americano) que no puede faltar los fines de semana en los jardines de las casas de todas las clases sociales, su salsa Basque rápidamente se hizo conocida y se ganó una considerable cuota de mercado en el terreno de la alimentación.

Enseguida tuvo éxito y años más tarde añadiría a su salsa para carnes una segunda para pescados. La popularidad de la firma de salsas no tardó en crecer, de forma que llegó a vender 15.000 botellas al mes, en 48 estados de los Estados Unidos, según datos que facilitó su propio fundador. La empresa comercializaba dos tipos de salsa: una para carnes y otra para pescados, y el hijo de Ramón, Michael, creó una tercera, una salsa picante con la intención de sacarla a la venta aunque la idea de la expansión no convenció a su padre.

la ventaRamón Ylarregui vendió su empresa en 2015 al mexicano-americano Julio López, tras 35 años en lo que consiguió un buen pellizco aunque nunca quiso dar detalles. En una entrevista concedida a EuskalKultura.com, el portal de internet más arraigado y popular de la diáspora vasca, declaró que había sido “una buena cantidad de dinero”.

Originalmente, nadie conocía la receta: “No me gusta hablar de estas cosas porque, luego, todo el mundo te intenta copiar. Cuanto menos hables, mejor. Aquí te roban los calzoncillos antes de bajarte los pantalones”, acostumbraba a bromear. Otra de sus características era que nunca pidió dinero, ni un crédito: “Cuanto más dinero pides, más gastas;es un círculo vicioso”, opinaba. “Yo puedo decir que no debo ni un céntimo a nadie”.

Con su ingenio y capacidad de crear cosas nuevas, observador de que a los americanos “les gusta mucho el cordero”, elaboró una receta para una salsa “diferente, la mejor, con ingredientes de calidad”. “No es barata, pero lo bueno se vende bien”, afirmaba y el eslogan de su marca lo decía todo: “Pruébame, te gustaré”.

A Ramón Ylarregui le precedieron en la muerte sus padres, su mujer Dora y sus dos hermanos mayores. Le sobreviven su hermana Rosalía, su hijo Michael y la esposa de éste, Tiffany, y su compañera Rebeca Lindholm. En su despedida se rezó un rosario en el Farewell Funeral Chapel y el funeral se celebró en la iglesia Shrine of St. Therese, en Fresno. Goian bego.

Últimas Noticias Multimedia