Olentzero, magia e ilusión en Pamplona

La llegada del carbonero abarrota las calles de la ciudad
La Pamplonesa lo recibió en la plaza Consistorial por segundo año consecutivo

Laura Garde | Iban Aguinaga - Martes, 26 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:01h

Niños y niñas cantaron y llamaron a Olentzero durante todo el recorrido.VER GALERÍA

Niños y niñas cantaron y llamaron a Olentzero durante todo el recorrido.

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Niños y niñas cantaron y llamaron a Olentzero durante todo el recorrido.Joseba Asiron, alcalde de Pamplona, puso el pañuelo al carbonero, en la plaza Consistorial.Los más txikis esperaban nerviosos que Olentzero no se hubiese olvidado ningún regalo.

GaleríaGalería del desfile del Olentzero

  • Olentzero, en su visita a la Casa Consistorial.
  • El alcalde, con Olentzero.
  • El alcalde, con Olentzero.
  • Los chavales, con Olentzero.
  • Las bandas amenizaron el desfile.
  • La txalaparta también amenizó el desfile.
  • Las ovejas fueron una atracción para los más pequeños.
  • Las ocas también llamaron la atención de los txikis.
  • Los txikis se emocionaron con el desfile.
  • Los txikis se emocionaron con el desfile.
  • Los niños también fueron protagonistas del desfile.
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pamplona- Las manecillas del reloj marcaban las 18.00 horas, una multitud que abarrotaba la calle Iturralde y Suit y dos txikis con un mensaje de Zorionak eta urte berri onseñalaban que Olentzero y su séquito ya estaban en Pamplona. Pese al frío y la niebla, no solo los vecinos y vecinas de la capital navarra esperaban al carbonero. Xabier y Pablo se acercaron desde Zubiri para recibirlo. “Todos los años venimos a ver al Olentzero aquí. Mis abuelos viven en Pamplona y nos deja los regalos en su casa”, explicaba Xabier, de 8 años. Pablo, su hermano, de 5, deseaba nervioso recibir lo que había pedido, aunque no sabía si se había portado “muy bien” para que ocurriese.

Los txistularis y la txalaparta dejaban paso a los dantzaris de Oberena, que bailaban al ritmo de la fanfarre. Tras ellos, un carro lleno de caseros y caseras marcaban el camino para que más dantzaris, esta vez los de IruñaTaldea junto a la fanfarre de Muthiko Alaiak, animasen el desfile. El carro del castañero de San Ignacio, renovado, fue el único cambio en la kalejira de la comitiva. Cada año reparte más de 90 kilos de castañas entre el público.

Para Ane, de 6 años, los minutos se convirtieron en horas, pensando que el tiempo se había parado: “Papá, ¿y Olentzero dónde está? No viene”. “Llega enseguida y seguro que se ha acordado de tus regalos”, le tranquilizaban sus padres.

Por fin, y bajo la atenta mirada de los más pequeños, un Aurresku dio la bienvenida al carbonero, que salió orgulloso de la Escuela de Artes y Oficios. Egun Senti, las trikitixas de Leitza, los gaiteros Haizaldi, el coro Kristina Saralegi, y unos 235 animales acompañaron también a Olentzero en su visita a Pamplona.

Todo se desarrolló con normalidad y el momento cumbre del desfile de Olentzero se volvió a vivir en la plaza del Ayuntamiento con el recibimiento, por segundo año consecutivo, de La Pamplonesa y la imposición de un pañuelo con el escudo de Iruña por parte del alcalde de Pamplona, Joseba Asiron. “El año pasado me gustó mucho y hoy he vuelto. Creo es que uno de los momentos más bonitos”, señaló José Luis Ulibarri, vecino de San Juan que lleva “más de 30 años” sin fallar a la cita con el carbonero por las calles de Pamplona.