Tres décadas de andadura al son de un gran musical

La ac banda joven de marcilla ha traspasado fronteras con su nuevo montaje y ha agotado las entradas para el teatro gayarre

Un reportaje de María San Gil - Jueves, 28 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

La banda, en primer plano, con las bailarinas durante una puesta en escena.

La banda, en primer plano, con las bailarinas durante una puesta en escena.

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La banda, en primer plano, con las bailarinas durante una puesta en escena.

Tres décadas han pasado ya desde que la AC Banda Joven de Marcilla tocara sus primeras notas al viento con una decena de músicos aficionados, 30 años, tal y como recuerda su director durante todo este periplo, José Javier Malo, llenos de ensayos, conciertos, viajes, experiencias, comidas y nuevos proyectos como el musical que han preparado este año y que ha traspasado fronteras.

Unos 60 músicos, dos actores, seis cantantes y seis bailarines, además de los ayudantes de vestuario y los técnicos de sonido, luces y vídeo han hecho posible que el montaje La vida es un musical haya sido un éxito abrumador en sus puestas en escena en municipios como Marcilla, Arguedas, Caparroso, Funes, Peralta y Milagro. Ahora, además, llegan al teatro Gayarre de Pamplona, donde han agotado las entradas.

Aunque hace cuatro años, explicaba Malo, ya prepararon el musical Mamma Mía, este espectáculo le da mucho más protagonismo a la música y menos a la parte teatral. Un abuelo y una nieta son los encargados, con un guión original, de llevar a los espectadores a través de una historia dividida en dos partes en las que suenan temas como El fantasma de la ópera, Cabaret, El rey León, Mamma Mía, Jesucristo Superstar, Grease, Mecano y Priscila.

Más de 1.100 marcilleses disfrutaron este verano de su estreno y la idea es que tras recorrer otros municipios como Andosilla (en fiestas de San Sebastián), Falces (el 27 de enero) Tafalla (en febrero) y Lodosa (en marzo), cierren la gira en la misma localidad, ante su público.

Más de un año estuvieron puliendo detalles y empastando los diferentes papeles con el objetivo de que todo saliera a la perfección, algo que parece que han logrado y todo ello, insistía Malo, sin dejar de lado los compromisos anuales;conciertos, procesiones, etc.

A pesar de las dificultades y quebraderos de cabeza que entraña gestionar un grupo tan grande (de hecho está previsto que entren unos doce vecinos nuevos a principios de año), Malo asegura que “hablando las cosas y tratando de crear un grupo sólido se sale hacia adelante”.

Ahora, y de cara a nuevos montajes, Malo explicaba que “ideas no faltan y habrá que ir pensando poco a poco en nuevos retos”. Sin embargo, y teniendo en cuenta que todavía tienen que poner en escena muchas veces este musical, la idea es ir ensayando los temas que ya conocen e ir introduciendo otros que interpretarán en futuros conciertos.

Además, esta banda, que cuenta con miembros desde los 14 hasta los 60 años y que ensaya todos los viernes del año, participa en intercambios con otros conjuntos.

la continuidadEl futuro de esta agrupación parece estar asegurado y es que la escuela de música, uno de los principales motores de los que se nutre este conjunto, goza de una salud envidiable con 250 alumnos entre las aulas que tienen en Marcilla, Arguedas y Caparroso.

Los estudiantes tienen la posibilidad de escoger entre los instrumentos de viento madera y metal, percusión, guitarra, púa, piano, acordeón, gaita y tambor. En la actualidad, además, unos 40 txikis forman la banda de la escuela de música que también deleita de vez en cuando a los vecinos.

Y por último, hay que recordar que en Marcilla también está la banda municipal, un conjunto que recientemente celebró su centenario y que está formado por unos 25 miembros que se encargan, sobre todo, de amenizar los domingos de verano.