‘Aporofobia’, palabra del año para la Fundéu BBVA

Fue acuñada por la filósofa Adela Cortina y da nombre al miedo, rechazo o aversión a los pobres

Sábado, 30 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

madrid- Aporofobia, el neologismo que da nombre al miedo, rechazo o aversión a los pobres, ha sido elegida palabra del año 2017 por la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia Efe y BBVA. Esta es la quinta ocasión en la que la Fundéu BBVA da a conocer su palabra del año, escogida entre aquellos términos que han estado presentes en mayor o menor medida en la actualidad informativa durante los últimos meses y tienen, además, interés desde el punto de vista lingüístico.

Tras elegir escrache en 2013, selfi en 2014, refugiado en 2015 y populismo en 2016, el equipo de la Fundación ha optado en esta ocasión por aporofobia, un término relativamente novedoso que alude, sin embargo, a una realidad social arraigada y muy antigua. La voz aporofobia ha sido acuñada por la filósofa española Adela Cortina en varios artículos de prensa en los que llama la atención sobre el hecho de que solemos llamar xenofobia o racismo al rechazo a inmigrantes o refugiados, cuando en realidad esa aversión no se produce por su condición de extranjeros, sino porque son pobres.

Este término se acaba de incorporar al Diccionario de la lengua española y el pasado mes de septiembre el Senado aprobó una moción en la que pide la inclusión de la aporofobia como circunstancia agravante en el Código Penal. A estos hechos, se suma el interés lingüístico de un neologismo a cuya creación se le puede poner fecha y autor, y el social e informativo de un término capaz de designar una realidad palpable, pero a menudo invisible. “No es una palabra creada este año, ni tan siquiera conocida por el gran público, pero es una voz, un neologismo, que recomendamos en Fundéu BBVA y que ahora la Academia ha decidido incorporar a su diccionario”, señala el director general de la Fundación, Joaquín Muller.

Aporofobia pone nombre a una realidad, a un sentimiento que, a diferencia de otros, como la xenofobia o la homofobia, y a un estando muy presente en nuestra sociedad, nadie había bautizado”, añade. “Conviene recordar -agrega- la importancia de poner nombre a las cosas para hacerlas visibles. Si no lo tienen, esas realidades no existen. No se pueden defender o denunciar. En esta ocasión, la filósofa valenciana ha hecho una gran aportación a la sociedad y al idioma”. - Efe