Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Aún estamos a tiempo de un tren público y social

Domingo, 31 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

tras dos años y medio de legislatura del cambio en Navarra es necesario abordar sin miedo y con honestidad algunos de los grandes debates que tenemos pendientes para seguir construyendo la Navarra que queremos. En este tiempo hemos sido capaces de dialogar entre diferentes y llegar a acuerdos. Llega ahora el momento de afrontar las cuestiones claves que están encima de la mesa, desde la certeza de que hacerlo nos fortalecerá y nos ayudará a seguir dando pasos adelante con y por la ciudadanía navarra. Una de esas cuestiones es, sin duda, el modelo de tren.

Hace unas pocas semanas el ministro de Fomento, el señor De la Serna, anunciaba en la sesión de control del Congreso la licitación del tramo de Alta Velocidad entre Peralta y Olite, de un total de 10,3 km y un presupuesto de 43,2 millones de euros. Esta última semana conocíamos por la prensa la licitación, también, de 5 km entre Villafranca y Olite por valor de 80 millones de euros. Decía el ministro en aquella sesión, con un cierto regusto paternalista, que en Podemos no íbamos a estar contentos con este anuncio. Y no le faltaba razón. El huracán frenético de infraestructuras y Alta Velocidad en nuestro país ha dejado un reguero de sobrecostes, casos de corrupción -como el caso ADIF- y obras faraónicas que han tenido un impacto social y ambiental negativo. No hay más que recordar ese solitario tramo entre Villafranca y Castejón de apenas 15 km, que va de ningún lado a ninguna parte.

Los sobrecostes han sido tan salvajes en algunos casos que, por ejemplo, en el AVE Alicante-Murcia se han superado en un 676% los costes inicialmente previstos. En otros casos, como en Navarra, tuvimos que adelantar el dinero hasta que Fomento quiso pagar su obra vía convenio. En Podemos Navarra no estamos dispuestos a dejarnos llevar por esta vorágine interesada. Cada día 2 millones de personas en nuestro país usan trenes de Cercanías o Regionales, frente a las 23.000 que usan los servicios de Alta Velocidad. Sin embargo, por cada euro invertido en la red convencional, se invierten cien euros en la red de Alta Velocidad. Completamente esquizofrénico si no fuese porque hay quién ha obtenido sustanciosos beneficios de este modelo de desarrollo de infraestructuras.

Sin embargo, estamos convencidas de que un cambio de modelo es posible. Aún estamos a tiempo de apostar por un modelo de tren que ponga en el centro las necesidades reales de los navarros y las navarras, y no las de las élites de nuestro país. La sucursal del Partido Popular en Navarra, con UPN a la cabeza, repite machaconamente que Navarra no tiene Alta Velocidad. Bien, esto no es cierto y estamos cansados de que constantemente se trate de engañar a la gente. En las conexiones tanto con Madrid, como con Barcelona, se aprovecha la existente vía de Alta Velocidad para reducir notablemente los tiempos del trayecto a ambas ciudades, mediante la tecnología de trenes que se adaptan a anchos de vía diferentes (Servicios Alvia). Estos tiempos de viaje podrían reducirse aún más mejorando las vías y las señalizaciones y vallando parte del trayecto, lo que dejaría por ejemplo la duración del viaje Pamplona-Madrid en apenas dos horas y media. Esto situaría al tren en una posición muy competitiva respecto al avión, siendo éste una opción mucho más contaminante e incómoda para las y los viajeros.

Navarra necesita impulsar una red ferroviaria que garantice el derecho a la movilidad y al transporte como un derecho democrático fundamental de la ciudadanía. Esto implica vertebrar el territorio, unir y no malgastar el dinero de todos y de todas. Por eso proponemos mejorar el trazado actual, construyendo una vía más que permita circular trenes en ambos sentidos de forma simultánea, y añadir una tercera vía que permita circular a trenes de ancho ibérico y de ancho internacional. Esto facilitaría, por ejemplo, que los mercancías llegaran a Irún, conectándonos con toda Europa. Además, mantener el trazado actual impediría que las estaciones de Alsasua/Altsasu, Tafalla (o incluso Tudela) fuesen eliminadas, con la consiguiente desigualdad para gran parte de la ciudadanía navarra. No nos dejemos engañar, esto es posible con visión, estrategia y sin dejar a nadie atrás.

Nuestra propuesta de mejora de las vías repercutirá también en los trenes de Media Distancia. Si las velocidades máximas de estos trenes aumentan hasta 160 km/h se reduciría mucho el tiempo de viaje que cientos de navarros y navarras realizan cada día. Además, algunas mejoras simples en la planificación de los trenes de Media Distancia facilitaría mucho la vida a sus usuarios, como fijar los horarios en cadencias fáciles de recordar o con horarios de salida y llegada acordes a los horarios laborales.

Son muchas las opciones aún para un tren navarro que una y no separe, que se convierta en un medio de transporte principal y no secundario en nuestra comunidad. Sin embargo, para que este modelo de tren pueda desarrollarse, necesitamos construir juntas entre las distintas fuerzas políticas y con la ciudadanía que organizada o no, tiene derecho a una movilidad democrática. Aún estamos a tiempo, pero necesitamos darnos la mano y no abrazar las propuestas de un Ministerio de Fomento dirigido por el Partido Popular, que solo busca enriquecer a los suyos.

Firman este artículo: Ione Belarra Urteaga (diputada por Navarra) y Eduardo Santos Itoiz (secretario general de Podemos Navarra)

Herramientas de Contenido