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Manuel Hernández Próximo director de la OSN

“Los directores somos efímeros, los proyectos que hagamos tienen que ser para Navarra, no para mí”

Una entrevista de Fernando F. Garayoa | Fotografía www.manuelhernandezsilva.com - Martes, 2 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Manuel Hernández Silva, próximo director titular de la OSN.

Manuel Hernández Silva, próximo director titular de la OSN. (CEDIDA)

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  • Manuel Hernández Silva, próximo director titular de la OSN.

pamplona- Exquisto en la conversación, amable en cada palabra, Hernández Silva afronta su etapa en Navarra desde el diálogo, la humildad y la admiración por el bagaje musical de la Comunidad Foral;y con la mente puesta en hacer llegar la música clásica de una manera “excitante”.

Tomará el relevo del maestro Wit en 2018, pero usted ya ha dirigido a la OSN hasta en cuatro ocasiones, por lo que se puede decir que la conoce bastante bien, ¿qué le llevó a aceptar la propuesta?

-Una de las razones es esa, que conozco a la orquesta bien, que siempre que he ido a Navarra me he encontrado muy a gusto, y creo que Pamplona ofrece unas magníficas posibilidades porque la temporada de abono se desarrolla en el Auditorio Baluarte, lo que otorga un plus muy importante. Además, en la Comunidad Foral tienen una gran tradición coral, con coros magníficos, lo que le da otro atractivo más a la temporada de abono, porque se pueden hacer todas las grandes obras del repertorio sinfónico coral. Ahí está el Orfeón Pamplonés, uno de los coros amateur más importantes que tenemos en Europa, con grandes maestros que han querido trabajar con ellos, además de que todas sus salidas han sido muy aplaudidas. Y, por otra parte, creo que el cambio que se produjo al incluir a la orquesta en la Fundación Baluarte le ha dado a la OSN una gran imagen en el exterior, o al menos así lo hemos percibido desde fuera. Las noticias que genera Navarra respecto a la orquesta, en los últimos años, son de un proyecto artístico serio. La llegada de Félix Palomero creo que ha contribuido mucho a conseguir esa estabilidad, tan urgente y deseable, aunque esto es algo que se logra gracias a un trabajo de equipo. Además, la labor del grandísimo maestro que es Antoni Wit ha sido muy brillante. Todo son alicientes que conforman la razón que me ha llevado a formar parte de este proyecto y sumarme a este equipo.

¿Cuáles van a ser las claves principales de su trabajo una vez tome la batuta de la orquesta?

-Yo estudié en un país y en una ciudad con una gran tradición musical, como es Viena. Viví allí 20 años en total y una de las cosas que aprendí en Austria, que es algo que inculcan a todos los estudiantes, es que las grandes disciplinas sonoras de nuestro planeta se han construido a través de la memoria. Eso significa el cuidado y la planificación cíclica del gran repertorio orquestal para crear una memoria sonora que se traduzca finalmente en la excelencia de la orquesta. Por decirlo de una manera coloquial, hoy en día una sinfónica que sea disciplinada, seria y tenga memoria no coloca una sinfonía de Beethoven en el atril y dice: “Vamos a leerla”. Y no es así porque ya desde el principio suena, precisamente porque hay una memoria sobre ese repertorio. Desde el punto de vista musical será muy importante la manera en la que vamos a programar el gran repertorio sinfónico tradicional, que es el apropiado para la plantilla de la OSN. Y lo haremos sin olvidar, porque la orquesta también tiene que cumplir una función social y cultural indispensable, a los talentos locales y a los compositores navarros. En este sentido, Félix me ha puesto al tanto de muchas obras del repertorio navarro, que la OSN está haciendo un gran esfuerzo por rescatar. Y esto es maravilloso porque una obra que no suena es una obra de la cual no se tiene memoria. Si nosotros no le contamos al público el repertorio navarro, no lo va a conocer. La parte artística debe basarse en la combinación concienzuda e inteligente de todo el repertorio, incluido el autóctono, pensando en la otra mitad, que es el público. Y, por otra parte, la orquesta debe sentirse parte indispensable del proyecto, esto es algo fundamental. A veces se ejercen las direcciones artísticas o las titularidades sin contar con la orquesta, y eso casi nunca llega a buen puerto;y al contrario, cuando el poder absoluto recae en la orquesta, tampoco. El colectivo debe sentirse parte indispensable, hay que escucharlo y debe dar su opinión. Y si uno presta atención a ello, es muy enriquecedor, como han hecho las grandes disciplinas sonoras del planeta, porque se construye un proyecto artístico con un grupo de músicos que son afines a la orquesta, que enriquecen el repertorio, le dan brillo y, por lo tanto, contribuyen a engrandecer la imagen de la orquesta. Y esto se consigue exclusivamente cuando la orquesta participa activamente de una manera responsable. Las condiciones artísticas muchas veces se malentienden, como si fueran un árbitro o un juez que controla al director artístico;y no debe ser así, todo lo contrario, son un instrumento indispensable de trabajo. Y eso creo que la orquesta lo quiere, es algo por lo que se está apostando y es el momento idóneo para conseguirlo y transitar por ese camino.

Aprovechando las fechas navideñas, ¿qué le pediría a los Reyes para la OSN? ¿Cree que necesario apuntalar alguna cuerda con más músicos?

-Yo pediría, hoy y siempre, la estabilidad de la plantilla, contar siempre con el presupuesto suficiente y necesario para poder tener la plantilla al completo, y así poder desarrollar, sin ningún inconveniente, todo el repertorio. Para un director de orquesta lo más deseable es saber con quién cuentas y que sea una plantilla estable, eso es evidente.

Es necesario socializarla orquesta, ¿qué tiene pensado para conseguir que la sociedad navarra sienta a la OSN como suya?

-En este aspecto hay varias cuestiones. Por ejemplo, yo apuesto por el repertorio con y para la juventud. Sobre todo porque pertenezco a una generación a la que le acostumbraron a mirar pa’tras para poder mirar hacia delante, como decimos allí en Venezuela. Tuvimos muchos profesores que nos dedicaron su tiempo y talento, con tanto afecto, y yo siempre trato de ser agradecido con la juventud, porque lo fueron conmigo cuando era chaval. Por eso creo que los proyectos con los conservatorios y la universidad son muy importantes, como los conciertos al aire libre en los que presentas repertorio clásico-popular. Estas cuestiones contribuyen pero sin disfrazar a la música de lo que no es. El arte tiene el enorme riesgo de que uno se enfrenta a él vestido de inocencia, como decía Miguel Hernández;es decir, desnudo. Y el arte se debe presentar con su propia desnudez, no vestirlo de otra cosa. Y a la música clásica hay que amarla tal y como ella es, y para eso nosotros debemos conseguir los mecanismos necesarios y suficientes para poderla presentar de una manera excitante, y que el público la reciba de esa forma, sin disfraz.

Compartirá, hasta 2020, la dirección de la OSN con la de la Filarmónica de Málaga, algo que parece haber sorprendido a los propios músicos de la orquesta andaluza, según ha publicado un medio local. Pero, lo importante, ¿cómo se va repartir entre ambas formaciones, porque en dos sitios al mismo tiempo no se puede estar?

-En primer lugar, gracias, ya que esta es una cuestión muy importante para mí. Yo me comuniqué con el presidente de la orquesta de Málaga, y la Filarmónica no se ha sorprendido. Ellos entienden, porque somos artistas, que esto es algo común en la vida de un director, sobre todo en alguien como yo, que es autónomo. Estando en los dos últimos años de mi titularidad malagueña se ha anunciado el compromiso con otra orquesta con la que empezaré a andar el camino. Afortunadamente, yo tengo todas mis fechas en Málaga perfectamente colocadas en el calendario hasta junio de 2020. Y las invitaciones que recibo, incluida la titularidad de Navarra, se colocan en el calendario sin perturbar ni a la Filarmónica de Málaga ni las otras fechas que tengo concertadas. Yo nunca he tenido que liberar una fecha cerrada con una orquesta por atender otra invitación;en primer lugar, porque en nuestro oficio eso no es ético. Y, como bien dices, es imposible estar en dos sitios al mismo tiempo, simplemente es cuestión de organizarse en el calendario. Quizá hubiera sido más conveniente recibir la titularidad de la OSN un año más tarde, en mi último periodo con la Filarmónica de Málaga, pero bueno, se ha producido así.

Y, por otra parte, tanto Málaga como Navarra, por decirlo de alguna forma, querrán para sí las mejores ideas de Manuel Hernández Silva.

-En principio, los repertorios son distintos, aunque Brahms es Brahms en las dos. Pero la Filarmónica de Málaga hace una parte del repertorio que no es posible con la Sinfónica de Navarra;o sería posible con muchísimo esfuerzo. Por ejemplo, ahora la OSN va a hacer una Titán de Mahler pero con el apoyo del conservatorio, si no sería costosísimo. En Málaga tenemos la madera a cuatro, contamos con cuatro trompetas en plantilla... y eso le permite asumir todo el repertorio. Y, por otra parte, el resto de proyectos, como ya he dicho, son los conciertos que tengo en Málaga del programa de abono y será cumplidos puntualmente. El concurso de ideas, como apuntas, es diferente, ya que con Navarra emprendo un camino y con Málaga ya está todo planificado hasta el final, por lo que es difícil que haya cualquier tipo de diatriba o inconveniente. Además, la primera temporada con la OSN ya está cerrada, el trabajo se empezará a ver en la segunda, y yo he firmado por tres temporadas. Lo que sí espero y deseo es que esta situación no vaya a causar inconvenientes, y de momento no parece que vaya a ser así. Hasta ahora no había hecho referencia a la titularidad de Navarra y en Málaga, solamente un periodista hizo referencia a este asunto;pero como apuntaba, ya hablé con el presidente de la Filarmónica de Málaga y hablaré de viva voz el día 2 con toda la orquesta. Y si se produce alguna situación comprometida, yo soy una persona sumamente razonable, no me aferro a nada. Si Málaga o Navarra consideran esta situación un inconveniente hasta 2020 se trataría simplemente de sentarse y hablarlo. Tengo un contrato en vigor con Málaga, además de una relación muy afable con ellos, y les debo lealtad, en el sentido de que me comprometí a algo y, por mi parte, estoy dispuesto a llevarlo a buen fin. Por supuesto, con mucha dedicación de calendario, pero ese es mi compromiso y yo me siento obligado tanto con ellos como también con Navarra a partir de ahora.

Compartirá la dirección artística de manera colegiada con Félix Palomero, ¿han hablado ya de cómo van a afrontar el proyecto y qué ideas barajan para el mismo? La relación es buenísima entre ambos, pero, ¿quién tendrá la última palabra?

-En las relaciones humanas está muy de moda el pensamiento único, y yo no soy amigo de ese pensamiento único porque creo que no nos lleva a ninguna parte eso de esta es mi idea, es la que vale y todo lo que no sea esto ni siquiera lo voy a someter a debate. No creo en imposición de los pensamientos únicos. Félix Palomero es un hombre con una dilatadísima experiencia, que conoce muy bien el repertorio y que está supremamente comprometido con la OSN;para él es lo primero. Y, además, yo le secundo en esto porque los directores titulares somos efímeros, y todos los proyectos que queramos desarrollar allí tienen que ser desde la orquesta y para Navarra, no para mí. Yo no puedo llegar a Pamplona y utilizar la orquesta en beneficio propio, no me han llamado para eso. Incluso cuando me bajo del podio, intento y me obligo a ser muy consciente de que cualquier cosa que diga en el ámbito de la música va a redundar en la imagen artística de Navarra y de Pamplona. Al director titular se le debe exigir que sea director en el podio y fuera del podio. En este sentido, Félix y yo ya estamos hablando de distintos artistas y de todo a lo que hacíamos referencia al principio de la entrevista. Cada repertorio requiere una plantilla y es el gerente el que debe decir, porque conoce los números, si algo se queda grande o no. Por otra parte, el mejor premio para un artista no es una palmadita en la espalda sino que le den otra fecha, y por eso hay que tener en cuenta, por ejemplo, a los que han pasado por Pamplona y triunfado para volverles a invitar. Y la última palabra nace cuando las dos personas se miran a los ojos y se estrechan la mano. Eso es así y fundamental para construir cualquier relación humana desde el respeto.

“La orquesta, el colectivo,

debe sentirse parte indispensable del proyecto, hay que escuchar a los músicos y deben dar su opinión”

“Cuando me bajo del podio me obligo a ser consciente de que cualquier cosa que diga redundará en la imagen artísitica de Navarra”

biografía

Amplia trayectoria. Nacido en Caracas, Venezuela, en 1962, Hernández-Silva se formó en Viena, donde en el año de su diplomatura ganó el concurso de dirección Forum Jünger Künstler convocado por la Orquesta de Cámara de Viena, a la que dirigió en la Konzerthaus de la capital austríaca. Ha actuado como director invitado con orquestas como la Sinfónica de Viena, Filarmónica de Seúl, Nord-Tchechische Philarmonie, Sinfónica de Puerto Rico, Nacional de Chile o Sinfónica de Venezuela. En el Estado ha dirigido, entre otras, En España ha dirigido a la Real Filarmonía de Galicia, Sinfónica de Murcia, Sinfónica de RTVE, Filarmónica de Gran Canaria, Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya y Orquesta Nacional de España.

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