Las dos Coreas acercan posturas

olimpismo kim jong-un está abierto a mandar una delegación a los juegos de seúl

Miércoles, 3 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:10h

El ministro de Unificación surcoreano, Cho Myoung-gyon.

El ministro de Unificación surcoreano, Cho Myoung-gyon. (Foto: Efe)

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El ministro de Unificación surcoreano, Cho Myoung-gyon.

seúl- El Gobierno de Corea del Sur propuso ayer al régimen norcoreano la celebración de una reunión de alto nivel el próximo 9 de enero para facilitar la participación de Corea del Norte en los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang 2018, lo que supondría un importante gesto de distensión.

El encuentro, que debe ser todavía aceptado por Pyongyang, sería el primero de este tipo en más de dos años entre los países vecinos y llegaría en un momento de especial tensión en la península Coreana por el intenso desarrollo armamentístico de Pyongyang.

Seúl propuso ayer que las delegaciones de las dos Coreas se reúnan el próximo martes en la aldea de tregua de Panmunjom, dentro de la fronteriza Zona Desmilitarizada, lugar habitual de este tipo de encuentros.

Este gesto llega después de que el líder norcoreano, Kim Jong-un, asegurara la víspera en su discurso de fin de año que está abierto al diálogo con el Sur para que su país envíe una delegación a la cita olímpica que tendrá lugar en territorio surcoreano entre el 9 y el 25 de febrero.

El presidente surcoreano, Moon Jae-in, quiso recoger ayer el guante arrojado por Kim y pidió a su Gabinete que actuara de manera inminente “para restaurar rápidamente el diálogo entre el Norte y el Sur” y que se hiciera realidad la participación de una delegación de Corea del Norte en PyeongChang 2018.

Pocas horas después, el ministro surcoreano de Unificación, Cho Myoung-gyon, presentó la propuesta del encuentro y dijo que Seúl “tiene la voluntad de dialogar con el Norte sea cual sea el momento, el lugar y el formato” y que espera que los dos países se sienten a hablar “de manera franca” de los JJOO pero también de las relaciones intercoreanas.

Aunque ahora Pyongyang debe aceptar el envite y las dos Coreas deben negociar la agenda del encuentro así como la composición de las delegaciones, las palabras sorprendentemente conciliadoras de Kim Jong-un en su discurso de Año Nuevo han empezado a surtir efecto. - Efe