La ‘nueva empresa’, garantía de continuidad

Por Santiago Pangua Cerrillo - Miércoles, 3 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:10h

He tenido la oportunidad de colaborar en el Seminario sobre un Modelo Navarro de empresa, organizado por la Asociación de Amigos de Arizmendiarrieta. Agradezco en primer lugar a la Confederación de Empresarios de Navarra la posibilidad que me brindaron para participar, en un momento clave para el futuro de nuestra empresa.

Los desafíos y las oportunidades del mundo económico están influenciados principalmente por cuatro grandes signos: la globalización, las telecomunicaciones, las nuevas finanzas y los grandes cambios culturales. Se precisa por lo tanto de un modelo empresarial que responda a los retos de sostenibilidad y competitividad integrando el desarrollo de la ciencia y sus aplicaciones técnicas y que, a la vez, contribuya a la humanización de las empresas resolviendo los problemas y errores que hemos ido cometiendo a lo largo del proceso de industrialización.

La inclusión en el citado seminario de los grupos políticos presentes en el Parlamento Navarro, empresarios y sindicatos así como el aporte de destacadas personas con experiencia en la vida empresarial y la cultura corporativa, han propiciado el debate y la reflexión pero sobre todo nos han permitido llegar con una amplio nivel de consenso a importantes conclusiones que pueden servir de orientación para un nuevo modelo de empresa capaz de organizar mejor el trabajo dándole valor, utilizando correctamente el capital y los procesos de innovación, mediante el máximo aprovechamiento de la creatividad y la iniciativa.

Recojo textualmente un párrafo del documento final, que nos sitúa en el fin perseguido “un modelo humanista de empresa, que tenga en cuenta la igual dignidad humana de todas las personas y busque también un mayor equilibrio del reparto de la riqueza;un modelo avanzado de empresa, que potencie las capacidades de las personas para hacer que ésta sea más competitiva y sostenible, así como un modelo que tenga en cuenta las fortalezas y debilidades de nuestra cultura y, además, sea susceptible de ser promovido por las instituciones públicas navarras, dentro del marco de sus competencias actuales o previsibles en un próximo futuro”.

Cualquier empresa grande o pequeña, se compone de tres elementos fundamentales;empresario, trabajadores y capital, pero ninguno de ellos individualmente es la empresa. Cabe destacar que la empresa es una realidad superior que integra los tres elementos y los hace participes en el fin principal, que no debe ser otro que servir a la sociedad contribuyendo a su desarrollo. La nueva empresa debe conectar con la sociedad y estar presente en sus debates con el objetivo de conseguir buenas empresas que satisfagan nuestras necesidades y contribuyan a nuestro desarrollo personal y profesional. La nueva empresa debe estar también preparada para facilitar la participación de todas aquellas personas que sienten la vocación empresarial y que desean poner sus ideas e ilusiones en el proyecto de empresa.

Esto es particularmente importante ante el riesgo de venta de empresas por problemas de sucesión de algunos empresarios al llegar el momento de su jubilación. Problema que ha sido afrontado con cierto éxito en el mundo anglosajón (con ejemplos destacados tanto en Escocia cono en USA) en base a modelos que facilitan el que profesionales y/o trabajadores de las empresas tomen el relevo de los empresarios y eviten su venta y posible deslocalización. (Hay que tener en cuenta que en los próximos años habrá que buscar el relevo para una generación de emprendedores que pusieron en marcha sus empresas en los años 60 y 70).

Otro aspecto importante en relación con el modelo de empresa adecuado para el futuro es la captación y retención del talento. Algunos pensadores indican que el talento humano será el factor más importante para alcanzar el crecimiento, la competitividad y la innovación en el siglo XXI. Será, por tanto, importante para el futuro de Navarra actuar con determinación para avanzar como sociedad moderna que genera nueva actividad económica y garantiza el bienestar de su ciudadanía.

Entendemos que con un modelo navarro de empresa como el que proponemos conseguiremos garantías de continuidad, empresas con raíz en nuestra tierra y comprometidas con su desarrollo y sostenibilidad.El autor es Director Gerente de TESICNOR